1ª Corintios 15:29: El Bautismo por los Muertos

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Editado por, Carlos E. Garbiras

NOTA: A menos que se diga lo contrario, las citas son tomadas de La Biblia de las Américas – LBLA.


«De no ser así, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos? Si de ninguna manera los muertos resucitan, ¿por qué, entonces, se bautizan por ellos?» (1ª Corintios 15:29 – La Biblia de las Américas – LBLA).


Numerosas explicaciones se han ofrecido para este versículo, las cuales van desde las más absurdas hasta las más complejas. El mormonismo en particular (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) ha afirmado que este versículo apoya el punto de vista de ellos acerca del bautismo por los muertos. En su práctica, los individuos van al templo local mormón, vestidos apropiadamente para un bautismo, adoptando en forma simbólica el nombre de la persona muerta y así, el mormón es bautizado en agua por esa persona ya fallecida. De esta forma, y en el más allá, la persona muerta ha «cumplido» los requisitos de la salvación para poder así, más adelante, disfrutar de los beneficios espirituales en el mundo espiritual.

Pero, una vez más, los mormones están totalmente equivocados. Además de apropiarse de este versículo lo han también sacado fuera de contexto. Por lo tanto, y brevemente, vamos a examinar 1ª Corintios 15 para que podamos ver de lo que Pablo está hablando cuando menciona el bautismo para los muertos.

En los versículos del 1 al 19 de 1ª Corintios 15, Pablo en su contexto, trata, detalladamente, el hecho de la resurrección de Cristo. Leamos estos versículos de la Versión La Biblia de Las Américas:

  • «Ahora os hago saber, hermanos, el evangelio que os prediqué, el cual también recibisteis, en el cual también estáis firmes, 2 por el cual también sois salvos, si retenéis la palabra que os prediqué, a no ser que hayáis creído en vano. 3 Porque yo os entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5 que se apareció a Cefas y después a los doce; 6 luego se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales viven aún, pero algunos ya duermen; 7 después se apareció a Jacobo, luego a todos los apóstoles, 8 y al último de todos, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mí. 9 Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios. 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí. 11 Sin embargo, haya sido yo o ellos, así predicamos y así creísteis. 12 Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? 13 Y si no hay resurrección de muertos, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; 14 y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe. 15 Aún más, somos hallados testigos falsos de Dios, porque hemos testificado contra Dios que Él resucitó a Cristo, a quien no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. 16 Pues si los muertos no resucitan, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; 17 y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa; todavía estáis en vuestros pecados. 18 Entonces también los que han dormido en Cristo han perecido. 19 Si hemos esperado en Cristo para esta vida solamente, somos, de todos los hombres, los más dignos de lástima».

En los dos primeros versículos de este pasaje, encontramos una afirmación que echaría por tierra cualquier interpretación absurda como la de los mormones o compleja como nos han querido enseñar. Pero cualquiera sea el caso, estos versículos están básicamente afirmando que la salvación del pecador está basada fundamentalmente en el evangelio, y que es un hecho real. Que la salvación misma no se basa de ninguna manera en alguna ceremonia externa, llevada a cabo para vivos o en representación de los muertos. Que es, de hecho, una responsabilidad personal, única si queremos repetir. Por lo tanto, no está involucrado nadie, diferente a la persona. A la larga, Dios NO tiene nietos. Sólo tiene HIJOS.

Leamos nuevamente estos dos versículos:

  • «Ahora os hago saber, hermanos, el evangelio que os prediqué, el cual también recibisteis, en el cual también estáis firmes, 2 por el cual también sois salvos, si retenéis la palabra que os prediqué, a no ser que hayáis creído en vano»

Note, además, que Pablo les está hablando a «hermanos», personas que YA son salvas. O como se usa en el contexto bíblico, a creyentes que forman parte del cuerpo de Cristo. Además, esta salvación no es hecha por alguien en el presente para una persona ya muerta en el pasado. Está hablando en tiempo presente: «sois salvos». Ahora bien, ¿cómo una persona que murió renegando el nombre de Dios, rechazando el sacrificio de Jesús en la cruz, considerándolo además insuficiente para la salvación del pecador, ser salvo del justo juicio de Dios cuando en esta tierra y estando vivo tuvo oportunidad de recibir y creer en Cristo?

Pablo continúa declarando el que es, el verdadero evangelio: Que Cristo murió por nuestros pecados, que fue sepultado y que resucitó al tercer día conforme a las Escrituras, el cual, no considera para nada las ceremonias externas hechas por el hombre. Entonces, sólo la muerte de Cristo es el único acto que deberá ser tenido en cuenta para nuestros pecados. También menciona a todos los testigos que vieron al Señor resucitado. Pablo narra su experiencia como perseguidor de la Iglesia de Dios.

En el v. 10 de 1ª Corintios 15, Pablo menciona lo que él es ahora y la GRACIA que ha estado con él: «Mas por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios que ha sido conmigo».

En este versículo, Pablo usa tres veces la palabra «gracia». Y los genuinos cristianos sabemos lo que esta palabra significa en el evangelio por el cual somos salvos:

  • «Siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús» (Romanos 3:24).
  • «Por eso es por fe, para que esté de acuerdo con la gracia…» (Romanos 4:16).
  • «Por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia» (Romanos 5:2).
  • «Pero si es por GRACIA, ya no es a base de obras, de otra manera la GRACIA ya no es gracia. Y si por obras, ya no es GRACIA; de otra manera la obra ya no es obra» (Romanos 11:6 – Énfasis añadido).

Si desea, busque en una concordancia, la palabra «gracia» y haga el ejercicio de leer todos los pasajes que usan este término.

Continuando en 1ª Corintios, el v. 12, dice: «Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?».

Aquí se empieza a plantear un problema que estaba sucediendo en Corinto: se estaba predicando la resurrección de Cristo de entre los muertos, pero ya habían personas que estaban diciendo que no había resurrección de muertos. ¿Y cuál es la reacción del apóstol ante semejante herejía de que no había resurrección de muertos?

Leamos los vv. del 13 al 18: «Y si no hay resurrección de muertos, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; 14 y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe. 15 Aún más, somos hallados testigos falsos de Dios, porque hemos testificado contra Dios que Él resucitó a Cristo, a quien no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. 16 Pues si los muertos no resucitan, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; 17 y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa; todavía estáis en vuestros pecados. 18 Entonces también los que han dormido en Cristo han perecido».

¿Cuál Resurrección?

Con relación a la resurrección, se presenta el siguiente aspecto: La Biblia enseña que antes de Cristo, estábamos «muertos» en nuestros delitos y pecados:

  • «Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados» (Efesios 2:1).

Los vv. 17 y 18 en 1ª Corintios 15, mencionan la resurrección presente y la futura:

1) La resurrección presente:

  • «Y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa; todavía estáis en vuestros pecados»

Al creer en Cristo, Él me dio vida y al resucitarme, obviamente que Él quitó de mí, mis delitos y pecados.

2) La resurrección futura: La mejor mención acerca de la resurrección futura de los cristianos, la encontramos en:

  • «Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza. 14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con Él a los que durmieron en Jesús. 15 Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16 Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. 17 Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre» (1ª Tesalonicenses 4:13-17).

Regresando nuevamente al pasaje en mención, si Cristo no resucitó, los apóstoles y todos aquellos que vieron al Señor resucitado serían considerados falsos testigos de Dios porque ellos habían testificado que quien había resucitado al Señor, era precisamente Dios. Por lo tanto, los que hasta ese momento habían muerto en Cristo, habrían perecido vanamente. Por estas razones (las de los vv. 17 y 18), Pablo, en 1ª Corintios 15:19 declara que «somos los más miserables de todos los hombres».

Pero resulta que Cristo resucitó, de hecho, es considerado como «primicias» de los que durmieron:

  • v. 20: «Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron»

O sea, Cristo es el primer fruto de la resurrección. Y la razón es sencilla:

  • «Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía» (Colosenses 1:18).

El v. 23 de 1ª Corintios 15 reafirma lo anterior:

  • «Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en su venida».

La muerte del hombre por causa del pecado de Adán fue la separación espiritual del hombre de Dios y la muerte física. Y en esta última, nuestros años de vida tienen fin.

  • vv. 21-22: «Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. 22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados»

Y vivificados, simplemente significa «dar vida».

Los vv. 24-28 hablan de eventos futuros que no detallaré en este artículo.

Ahora sí, estamos por llegar al punto culminante de esto: El v. 29.

Resumiendo:

  1. El evangelio predicado, el evangelio que se recibe (si es que se recibe o si es que se recibió) es lo que nos salva. No nos salva ninguna ceremonia externa como el bautizo y menos el bautizo por los que murieron sin Cristo. Porque, en definitiva, si alguien murió con Cristo, ¿qué necesidad hay de que alguien se bautice por él o ella? Sería ilógico. Y más ilógico es bautizarse por alguien que murió rechazando el evangelio; rechazando al mismo Dios que resucitó a Jesús de entre los muertos y en conclusión rechazando también el mismo sacrificio de Jesús en la cruz. Nadie podrá evitar el juicio de condenación que Dios tiene sobre aquellos que lo rechazaron en vida. Ni en este siglo ni en el venidero.
  2. Cristo SÍ resucitó. Y no era cierto lo que se estaba diciendo en Corinto: que no había resurrección de muertos.
  3. Somos resucitados de nuestra muerte espiritual al momento de entrar a la fe por la sola gracia. Y en el futuro, seremos también resucitados de nuestra muerte física, porque esta, también fue derrotada por Cristo.

¿Cuál es Entonces, el Contexto del v. 29?

¿Qué sucedía en Corinto en el tiempo en el cual Pablo escribió esta primera epístola? ¿Por qué en forma particular toca en este versículo el asunto de aquellos que se bautizaban por los muertos? ¿En algún momento, el apóstol declara que acepta esta práctica pagana entre los cristianos?

  1. El contexto histórico-geográfico

Al norte de la ciudad de Corinto existía una ciudad llamada Eleusis. En este lugar se llevaban a cabo una serie de ritos relacionados con la religión pagana en la que las personas al, literalmente, se «lavaban» en el mar, garantizando una buena vida después de la muerte. Esta religión fue mencionada por Homero en Himno Homérico a Deméter [Hymn to Demeter] en el siglo 7º a. C.[1]

(Nota del Traductor: Para más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Misterios_eleusinos)

Se sabe que los corintios, estaban fuertemente influenciados por otras costumbres y prácticas religiosas paganas como las encontradas en Eleusis donde –y de acuerdo con Pablo en el v. 29– el rito del bautismo, pero por los muertos era practicado entre los paganos. Después de todo, esta ciudad se encontraba en un área económica bastante amplia y frecuentada por un gran número de diferentes personas.

Este bautizo por los muertos, y de acuerdo con un rito pagano, Pablo, lo usa como ejemplo para contradecir a algunos que afirmaban que no había resurrección de los muertos., por eso el v. 29 dice: «…Si los muertos de ninguna manera resucitan, ¿Por qué, entonces, estos [los paganos] se bautizan por ellos [los muertos]?» (Énfasis añadido.)

Esto es significativo ya que la iglesia cristiana no practicaba el bautismo por los muertos, ni Pablo estaba de ninguna manera aprobándolo. Quienes sí lo practicaban, eran indudablemente, paganos.

El punto de Pablo fue sencillo. Como anotamos anteriormente, la resurrección es una realidad (tanto para el cristiano como para los no cristianos) y va a suceder, primeramente, a los cristianos al regreso de Jesús. Ahora bien, si los paganos creían en la resurrección, era obvio que se bautizaran por los muertos pensando que garantizaban a estos, «una buena vida después de la muerte»

2. La Traducción Literal

Revisemos algunas versiones de cómo es este versículo traducido:

WH – Griego-Español[1]

(IntEspWH+) επει 1893:CONJ Ya que τι 5101:I-ASN ¿Qué ποιησουσιν 4160:V-FAI-3P harán οι 3588:T-NPM los βαπτιζομενοι 907:V-PPP-NPM siendo sumergidos υπερ 5228:PREP por causa de (llegar a ser) των 3588:T-GPM de los νεκρων 3498:A-GPM muertos? ει 1487:COND Si ολως 3654:ADV enteramente νεκροι 3498:A-NPM muertos ουκ 3756:PRT-N no εγειρονται 1453:V-PPI-3P están siendo levantados τι 5101:I-ASN ¿Por qué και 2532:CONJ también βαπτιζονται 907:V-PPI-3P están siendo sumergidos υπερ 5228:PREP por causa de (llegar a ser) αυτων 846:P-GPM de ellos?

  • Biblia Jerusalén, 3ª edición:
    • «De no ser así ¿qué harán los que se bautizan por los muertos? Si los muertos no resucitan en manera alguna ¿por qué bautizarse por ellos?».
  • Dios Habla Hoy con Deuterocanónicos, Edición Latinoamericana (2012):
    • «De otra manera, los que se bautizan por los muertos, ¿para qué lo hacen? Si los muertos no resucitan, ¿para qué bautizarse por ellos?».
      • Comentario: Esta versión, y con relación al tono irónico de Pablo del v. 29, menciona también el v. 32b el cual hace referencia al ministerio de Pablo, el cual lo concluye de la siguiente manera: «Si es verdad que los muertos no resucitan, entonces, como algunos dicen, ‘¡Comamos y bebamos, que mañana moriremos!'».

Sin embargo, algunos no están convencidos de este argumento y declaran que la palabra «ellos» no está en el griego; y que, por lo tanto, Pablo no está hablando acerca de «ellos» [los paganos].

Aquí, el tema es la frase: «… están siendo sumergidos υπερ 5228:PREP por causa de (llegar a ser) αυτων 846:P-GPM de ellos?».

Ésta oración está en el presente, pasivo, indicativo, 3ª persona del plural. En otras palabras, es:

Yo: Primera persona del singular.
Tú, Usted: Segunda persona del singular.
Él/ella/esto, esta: Tercera persona del singular.
Nosotros, nosotras: Primera persona del plural.
Ustedes: Segunda persona del plural.
Ellos, ellas: Tercera persona del plural.

Es la última forma, la tercera persona del plural (ellos, ellas) la que utiliza el verbo «baptizo». Por lo tanto, la mejor traducción es: «… están siendo sumergidos por causa de (llegar a ser) de ellos». ¿Quiénes son «ellos»? Los muertos.

Algunos Comentarios

  • Nuevo Comentario Bíblico Siglo XXI
    • Pablo enseña en Rom. 6:3-5, que los cristianos son sepultados con Cristo en el bautismo y levantados para vivir una vida nueva, y que están unidos a él en su muerte y resurrección. Esa experiencia espiritual a la que apunta el bautismo en agua no es simplemente una referencia al «alma», sino a la persona total, incluyendo su cuerpo. Los Padres griegos primitivos llegaron a la conclusión de que en este versículo Pablo preguntaba qué sentido tiene al fin y al cabo realizar el bautismo, haciéndolo por los cuerpos -la expresión por los muertos significa lit. «a favor de los [cuerpos] muertos» y se repite dos veces-, si éstos simplemente desaparecerán. (Nota del Editor: Hay otras interpretaciones de este pasaje que están de acuerdo con la enseñanza bíblica total, así como la presentada aquí).
  • Notas Traducción Kadosh Israelita Mesiánica Diego Ascunce (2003):
    • [67] Esto era una inmersión memorial por los muertos en tiempos de Shaúl, práctica que continúa en el Judaísmo. Nada tiene que ver con un bautismo Mormón por los que ya han muerto.
  • Comentario Bíblico Mundo Hispano:
    • Cualquiera que sea la interpretación que se dé, no habla poderosamente de una doctrina apoyada en las enseñanzas previas del Apóstol ante los corintios. Lo que sí este pasaje comprueba es el ritualismo que caracterizaba a la iglesia en Corinto.

Se sabe que en el trasfondo cultural de los griegos existía el concepto de una especie de bautismo por los muertos. El filósofo Platón lo menciona como una práctica durante su día. Parece que la práctica entre los paganos antiguos sí era con la esperanza de que el rito purificara a los muertos que no hubieran sacrificado a los dioses. Sólo en tiempo posterior se sabe de la práctica con estos fines entre grupos seudo cristianos tales como los seguidores de Marción y otros grupos gnósticos.

Lo que se debe reconocer aquí es que Pablo no favorece ni aprueba tal práctica entre los corintios. Dándose cuenta de que existía la práctica en Corinto, el Apóstol la menciona para robustecer su argumento en pro de la resurrección. Sus palabras recriminan a los corintios, porque si no había tal cosa como la resurrección, ¿por qué se molestaban en bautizar a los vivos en nombre de los muertos? Su propósito principal es lograr que los corintios reconozcan la importancia de la resurrección. Echa mano de los argumentos que se le presentan.

Pablo no ha terminado con la intención de mostrar eficazmente la importancia de la resurrección de los creyentes. En los vv. 30-31 afirma que él pone su vida en juego todos los días a favor del evangelio y de los creyentes. Surge la pregunta normal: ¿De qué sirve que haga esto si no hay resurrección de los muertos? Total, si todo va a acabar con la muerte, no vale la pena someterse a tanto sacrificio.

Notas a pie de página:

[1] http://wikiatalanta.wikispaces.com/Himno+Hom%C3%A9rico+a+Dem%C3%A9ter

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