El Argumento Ontológico

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El Argumento Ontológico
El Argumento Ontológico

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Por, Luke Wayne
26 de abril de 2016

El argumento ontológico para la existencia de Dios es un clásico argumento cristiano que afirma que el mismo concepto de Dios demanda, necesaria y lógicamente existencia. Es el argumento de que, si uno entiende lo que significa la palabra «Dios» y la sigue hasta la conclusión lógica, es imposible que tal ser no exista. Imaginar que Dios no existe es como imaginar un triángulo de cinco lados. Una vez que capta el significado de «triángulo», entiende que es absurdo hablar de algo con cinco lados. El concepto de «triangulo» demanda que la figura tenga solo tres lados. De igual manera, si está imaginando un ser que podría o no existir, usted no está imaginando a Dios porque el mismo concepto demanda existencia.

El Concepto de Verdad en el Argumento Ontológico

Piense por un momento en el concepto de «verdad». Simplemente esta, tiene que existir. Algunas personas afirman que realmente no hay verdad, pero ellos no han seguido esta afirmación. Si digo, «No hay verdad», estoy afirmando algo claramente absurdo. Si la declaración es verdadera, entonces es una verdad y la verdad existe. Si la declaración no es verdadera, entonces no es cierto que la verdad no existe y, por lo tanto, esta, existe. El mismo concepto de verdad exige la existencia tan claramente como el mismo concepto de que «triángulo» exige tres lados. El argumento ontológico insiste en que la existencia de Dios es necesaria de esta misma manera. El mismo concepto de Dios exige existencia.

El Argumento

Este argumento fue tratado por Anselmo de Canterbury en el siglo XI. Él lo abordó de la siguiente manera:

  1. Dios es por definición el ser concebible más grande.
  2. Esto es obvio porque si uno concibe a un ser más grande que Dios, entonces ese ser sería Dios.
  3. Si Dios existe sólo en la mente, algo más grande que Dios puede ser concebido: Un Dios que existe en el mundo real.
  4. Pero Dios es el ser concebible más grande, por lo tanto, por definición no podemos concebir de algo más grande que Dios.
  5. Entonces, Dios debe ser un ser que existe no sólo en la mente sino en la realidad.
  6. Por lo tanto, Dios existe.

La Otra Explicación de Anselmo

  1. Un ser cuya no existencia es inconcebible es más grande que un ser cuya no existencia es concebible.
  2. Dios es el más grande ser concebible.
  3. Entonces Dios es un ser cuya no existencia es inconcebible.
  4. Por lo tanto, Dios existe.

Muchos pensadores cristianos todavía creen y usan las varias formas de este tipo de argumento. La expresión moderna más popular fue publicada por Alvin Plantinga y popularizada por William Lane Craig. Esta continúa con el acercamiento de Anselmo al usar el concepto de la grandeza de la definición de Dios y enmarca el argumento de la siguiente manera.1

El Concepto de Grandeza de la Definición de Dios

  1. Es posible que exista un ser máximamente grande.
  2. Si existe, entonces coexiste en algún mundo posible.
  3. Si un ser máximamente grande existe en algún mundo posible, entonces existe en todo mundo posible.
  4. Si es así, por lo tanto, un ser máximamente grande existe.
  5. Concluimos entonces que un ser máximamente grande existe.

¿Qué Notamos en Esta Versión?

Que es lógicamente posible que exista un ser más grande concebible (o un ser «máximamente grande») lo cual es lo que queremos decir por «Dios». Si esto es cierto, entonces existe al menos una forma lógicamente posible de que el universo sería (o «mundo posible») en el que el ser más grande concebible existe. Pero por definición, el ser máximamente grande debe existir en todos los mundos posibles, o no sería máximamente grande. Por lo tanto, debido a que no existe en un mundo posible, por definición, Él existe en todo mundo posible, lo que significa que Él existe en el mundo real. En otras palabras, a menos que el concepto de Dios sea totalmente incoherente, Dios lógicamente debe existir.

Objeciones Comunes al «Argumento Ontológico»

A menudo, los cristianos y ateos se ríen del argumento ontológico, pero cuando se trata de participar seriamente, ha resultado más difícil de derribar de lo que inicialmente parece. El argumento es lógicamente válido, en que su conclusión sí se deduce desde sus premisas. La principal objeción ha sido que podría usarse para justificar todo tipo de cosas míticas. Uno de los mismos oponentes de Anselmo en el siglo XI y llamado Guanilo, en su obra, «En nombre del tonto»,2 argumentó este punto, utilizando el ejemplo de probar «la isla más grande concebible». El problema con este tipo de objeción es que se equivoca en la definición de «grande» o pone una limitación arbitraria al insistir en que sea una «isla».

Clarificando la Objeción

Cuando hablamos de algo como una isla siendo «grande», no estamos hablando típicamente de la grandeza objetiva en la misma naturaleza de su ser. Por lo general, nos referimos a una idea más subjetiva de grandeza. La isla es «grande» por las cosas que me resultan placenteras; sus hermosas playas, deliciosas frutas tropicales y un clima agradable, por ejemplo. En el argumento ontológico, esto no es obviamente lo que se entiende por «grandeza». Dios no es «grande» por las cosas que me gustan de Él.

¿Qué se Entiende por la «grandeza de Dios»?

Es la superioridad objetiva de Su ser, me guste o no. Uno no puede pensar en algo así como una isla poseyendo este tipo de grandeza objetiva. La idea no tiene sentido. Las islas son cosas muy dependientes. Requieren la existencia de océanos y arena y fuerzas naturalezas para que existan. Cualquier forma de grandeza que tenga una isla se deriva de otras cosas. La misma definición de «isla» insiste en que carece del tipo de grandeza de la que estamos hablando. La sola idea de «isla» es contraria a la idea de ser lógicamente necesario. El concepto de Dios exige existencia, pero el concepto de isla exige que pueda existir o no según otros factores. Por lo tanto y en realidad, estas caricaturas, no desafían la lógica del argumento.

¿Es el Argumento Contradictorio?

Algunos han intentado demostrar que el argumento es en sí mismo contradictorio, como al exigir: «¿No sería un Dios que puede probar que el argumento ontológico falso ser más grande que un Dios que no puede probar que el argumento ontológico es falso?». Claro está que aquí el problema es que Dios probaría que el argumento ontológico falso sólo sería grandeza si el argumento ontológico es, en realidad, falso. Probar que las cosas verdaderas son falsas no es parte de la definición de grandeza o perfección de nadie, y mucho menos de la definición de Dios.

¿Cuál Dios? ¿Es Preciso el Argumento Ontológico?

Mientras que la palabra «Dios» o «dios» es usada de diversas maneras y para una variedad de deidades falsas, el argumento ontológico está claramente usando «Dios» en un sentido estricto y específico de la palabra que generalmente es entendida por la mayoría de las personas. Está hablando de un ser singular que está por encima y más allá de todo lo demás, el ser que debe existir mientras que otros no. Es estrictamente un argumento monoteísta. Ni los paganos, ni los hindúes, ni los mormones reciben ayuda de este argumento. De hecho, el argumento sólo permite un Dios particular, el Dios que es objetivamente más grande que cualquiera otra cosa. No es exagerado decir que este argumento solo se basa en el Dios de la cristiandad. A modo de ejemplo, piense en la naturaleza trina de Dios.

Lo que Señaló Astutamente C. S. Lewis

  • «Hoy en día, muchas personas dicen: ‘Creo en un Dios, pero no en un Dios personal’. Sienten que el algo misterioso el cual está detrás de todas las demás cosas debe ser más que una persona. Ahora los cristianos están de acuerdo. Pero los cristianos son las únicas personas que ofrecen alguna idea de cómo podría ser un ser que está más allá de la personalidad. Todas las otras personas, aunque dicen que Dios está más allá de la personalidad, realmente piensan en Él como algo que es impersonal: Es decir, como algo menos que personal. Si usted está buscando algo súper personal, algo más que una persona, entonces no es una pregunta acerca de elegir entre la idea cristiana y las otras ideas. La idea cristiana es la única en el Mercado».3

La Supremacía de Dios

El Dios cristiano es únicamente supremo, teniendo dentro de Su propia naturaleza comunión y amor, autoridad y sometimiento. Un Dios que aun sin creación, es a Sí mismo, «Yo», «Tú», «Ustedes» y «Ellos». Un ser supremo y perfecto que es tres personas distintas. Si uno considera que el argumento ontológico es bueno o no, no es de extrañar que siempre haya sido casi exclusivamente un argumento cristiano.

Fortalezas y Debilidades del Argumento Ontológico

Fortalezas

A diferencia de muchos argumentos, el argumento ontológico argumenta de Dios más que de Él. Está arraigado en la misma naturaleza de Dios y, es por lo tanto, específico del Dios verdadero y viviente más que de la idea general de un principio o ser divino. Este no presenta a Dios como algo que podría o no existir y que necesitamos probar de una forma u otra. Tampoco está arraigado en la probabilidad. Si el argumento es correcto, es totalmente correcto. No muestra que Dios sea más probable que exista, sino que insiste en que Él debe existir. Por lo tanto, quita a la persona de la posición de juzgar lo que es verdadero y lo coloca en la posición de responder a la verdad.

Debilidades

Para muchos, el argumento ontológico es muy confuso. Peor aún, también puede aparecer como un juego semántico o un juego de palabras más que como un argumento serio. Incluso muchos cristianos lo consideran poco convincente e inútil.

  1. William Lane Craig, Reasonable Faith: Third Edition (Crossway Books, 2008) 184-185.
  2. Salmo 14:1: «Solo los necios dicen en su corazón: No hay Dios …» (Nueva Traducción Viviente – NTV). Este es el «necio» del que Guanilo estaba hablando en un escrito contra el argumento de Anselmo.
  3. C.S. Lewis, The Complete C.S. Lewis Signature Classics (HarperCollins, 2002) 88.

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