¿Enseña la Biblia que los dones carismáticos son para hoy?

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Tema: ¿Enseña la Biblia que los dones carismáticos son para hoy?
Fecha: 16 de enero 2016, 7:30 p. m.
Lugar: Primera Iglesia Luterana Evangélica en Houston, TX.

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Permítame empezar afirmando que en la iglesia cristiana actual, existen diferentes puntos de vista acerca de los dones carismáticos. Nuestras diferentes opiniones sobre este tema revelan nuestra falta de capacidad para entender perfectamente la Palabra de Dios y que por causa de esto, debemos ser humildes entre nosotros.

Afirmo que todos los dones carismáticos pueden ser, hoy día, experimentados en el cuerpo de Cristo como un todo. Sin embargo, niego que los cristianos tengan la misma autoridad y capacidad que los apóstoles de Cristo tuvieron, y niego que tales dones afectaran el cierre del canon, como espero demostrar.

Ahora bien, un don carismático es una manifestación del Espíritu Santo como lo afirma Pablo en 1ª Corintios 12:4, 7:

“4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 7 Pero a cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común”.

La palabra “dones” es del griego, “charisma”, de donde tomamos el término para inglés y español, “un don de gracia”. Pablo nos dice que los dones carismáticos, son manifestaciones del Espíritu Santo. Posteriormente, él las enumera en 1ª Corintios 12:8-10:

  • “Pues a uno le es dada palabra de sabiduría por el Espíritu; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; a otro, dones de sanidad por el único Espíritu; 10 a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversas clases de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas”.

Además, al leer Romanos 12:6, encontramos más información acerca de los dones carismáticos. Pablo dice: “Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe”, donde “dones” es la misma palabra “charisma”, “un don de gracia”.

Pablo entonces, continúa enumerando esos dones en Romanos 12:7-8: “si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría”.

Así, podríamos decir que la lista de dones carismáticos suministrada por Pablo el apóstol, incluyen, “… palabra de sabiduría… palabra de conocimiento… fe… dones de sanidad… poder de milagros… profecía… discernimiento de espíritus… diversas clases de lenguas… interpretación de lenguas… servicio… enseñanza… exhortación… el que da… el que dirige… el que muestra misericordia…”

Posteriormente, encontramos que existe otro don del Espíritu Santo dado a la iglesia:

  • “Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23).

La palabra “dádiva” es la misma palabra griega “charisma”, “carisma” en inglés y español, y es usada por Dios para describir los dones carismáticos enumerados en 1ª Corintios 12 y Romanos 12. Esto es muy simple, si los dones carismáticos no están en operación hoy día, entonces, todos los dones carismáticos han cesado. Esto significaría que los dones carismáticos de fe, servicio, exhortación, el dar, el dirigir, el mostrar misericordia misericordia, y la vida eterna no estarían manifestados o en operación hoy día. Pero esto, no es cierto. Por lo tanto, debo concluir que de acuerdo a la declaración bíblica de lo que son los dones carismáticos, estos, no han cesado.

Pero, algunos podrían decir que existen diferencias entre los dones carismáticos dados a la iglesia y que sólo las operaciones milagrosas han cesado. ¿Cómo pueden justificarse esas diferencias? ¿No es el don de la vida eterna una operación milagrosa de Dios? ¿No es nuestro creer en Él una operación milagrosa? Parecería que sí, especialmente cuando consideramos lo que Filipenses 1:29 dice: “Porque a vosotros se os ha concedido por amor de Cristo, no solo creer en Él, sino también sufrir por Él”; y lo que Jesús dice en Juan 6:28-29: “Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? 29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado”. Indudablemente, el concedernos creer es la obra de Dios en nosotros; y esto, es el resultado de la operación milagrosa de Dios como resultado del don de la salvación.

“Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no es de vosotros, es el don de Dios” (Efesios 2:8).

Verá, no puedo seleccionar y escoger cuál de los dones carismáticos es para hoy, como la fe y la vida eterna, y decir después que los otros dones carismáticos han cesado, como la profecía y las lenguas. Nuestro debate no es acerca de un subconjunto de dones carismáticos. Más bien, son “dones carismáticos” como un todo. Y lógicamente, si alguno de los dones carismáticos está hoy día en la iglesia, entonces, los dones carismáticos no han cesado.

Permítame volver donde Pablo dirige su carta a los Corintios donde dice, “… a los que han sido santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que en cualquier parte invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro” (1ª Corintios 1:2). Él se está dirigiendo a la iglesia universal y por lo tanto, a nosotros hoy día.

“de manera que nada os falta en ningún don, esperando ansiosamente la revelación de nuestro Señor Jesucristo” (1ª Corintios 1:7).

En el v. 7, la palabra “don” está en el griego “charisma”, una forma para la palabra “carisma” (don de gracia). Es la misma palabra usada anteriormente donde se enumeran los dones carismáticos de, “palabra de sabiduría, palabra de conocimiento, fe, dones de sanidad, poder de milagros, profecía, discernimiento de espíritus, diversas clases de lenguas, interpretación de lenguas, servicio, enseñanza, exhortación, el dar, el dirigir, el mostrar misericordia y la vida eterna”. Por lo tanto, a nosotros como iglesia no nos hace falta ningún don carismático mientras esperamos la venida de Jesús.

Además, y leyendo Hechos 2:17, encontramos a Pedro citando de Joel 2:

  • “Y sucederá en los Últimos días —dice Dios— que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones,
    y vuestros ancianos soñarán sueños”.

En Hechos 2:33, Pedro dice:

  • “Así que, exaltado a[a] la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís”.

Cuando leemos Hechos 2:38-39, observamos:

  • “Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. 39 Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llame”.

Por lo tanto, los dones del Espíritu Santo tienen que ver con el don de profecía, el cual, y de acuerdo al anterior pasaje, es, “… para tantos como el Señor nuestro Dios llame”.

Por lo tanto, supongo que debido a que estamos en los últimos días, habrá profecía. Nosotros, la iglesia, no estamos faltos de algún don carismático mientras esperamos el regreso de Jesús, y debido a que la vida eterna, la fe, el servicio, las lenguas e interpretación de lenguas están incluidas como dones carismáticos, no pudieron haber cesado estos, con los apóstoles. Por lo tanto, los dones no han cesado.

El argumento de la cascada

Permítanme ahora volver al argumento del Dr. Waldron en cuanto a la cesación de los dones carismáticos al citarlo en el debate que tuvo con el Dr. Michael Brown el 7 de noviembre de 2013 a las 21:14. Él dijo:

  • Mi argumento contra la continuidad de los dones milagrosos es llamada el argumento de la cascada. Y este, dice así. Hoy, no existen apóstoles de Cristo sobre la tierra. Debido a que no existen apóstoles de Cristo podríamos, de forma contundente argumentar que hoy, no existen profetas sobre la tierra. Debido a que no existen profetas no hay quienes hablen en lenguas, y porque no hay quienes hablen en lenguas, profetas o apóstoles de Cristo, no existen milagros”.

El Dr. Waldron empieza con el tema de los apóstoles y la cesación obvia de ellos, y dice que debido a que no hay más apóstoles con nosotros, entonces, no existen más profetas, y quienes hablen en lenguas o milagros, para entonces concluir que los dones carismáticos han cesado.

En la página 78 de su libro, “To Be Continued”, el cual promueve la cesación de los dones carismáticos, él dice:

  • … si la profecía bíblica existe hoy, y puede ser verificada como tal, no es canónica. Si es canónica, entonces, el canon no está cerrado, sino abierto”.

Entiendo su punto de vista, pero simplemente, no es verdadero. En Hechos 19:6-7 hay doce hombres que estaban hablando en lenguas y profetizando, pero no existe ningún registro que diga que eran canonizados.

  • “Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban. 7 Eran en total unos doce hombres”.

En 1ª Corintios 14:22, 24, el apóstol Pablo dice también:

  • “22 Así que las lenguas son una señal, no para los que creen, sino para los incrédulos; pero la profecía es una señal, no para los incrédulos, sino para los creyentes. 24 Pero si todos profetizan, y entra un incrédulo, o uno sin ese don, por todos será convencido, por todos será juzgado”.

En los anteriores versículos, las lenguas y la profecía estaban presentes y no hay nada que indique que tales revelaciones fueron canonizadas o que necesitaran ser canonizadas.

Además, Apocalipsis 11:3, dice:

  • “Y otorgaré autoridad a mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio”.

Los dos testigos en Apocalipsis 11 son de Dios y ellos, estarán profetizando. Esto prueba que la posición del Sr. Waldron, de que la profecía ha cesado está equivocada, y esto, menoscaba seriamente su afirmación de que si la profecía bíblica existe hoy, entonces, sería canónica.

Aún más, lo que es interesante, es que el Dr. Waldron en la página 47 de su libro, dice:

  • También estaba presentando el punto de que la cuestión delante de nosotros no era si existe hoy revelación profética en la iglesia. Estamos de acuerdo de todo corazón con cada carismático y continuista que hay”.

Estoy perplejo. ¿Cómo es que el Dr. Waldron afirma que la revelación profética existe en la iglesia de hoy y dice también que no existe revelación profética en la iglesia de hoy a menos que esta necesite ser canonizada? ¿Cómo no es esto una contradicción que socava aún más su argumento de cascada?

Aún más, en su debate con el Dr. Brown, cuando estaba explicando su posición, dijo en 21:50, que, los “apóstoles de Cristo fueron un don para la iglesia”. Para apoyarse, hizo referencia a Efesios 4:8-11.

Estoy de acuerdo que los apóstoles fueron un don, pero no, un don carismático. Pablo usa una palabra diferente para el don de los apóstoles en Efesios 4:8-11. Él usa “doma”, no “charisma”:

  • DOMA: “un regalo, presente – ‘don’”. (Louw and Nida. Greek-English Lexicon of the New Testament).

“doma” no es usado para describir o enumerar los dones carismáticos. Esto es importante, porque decir que el “doma” de los apóstoles ha cesado para después concluir que los “charisma” también han cesado, es como decir, que debido a que como no hay más regalos rojos bajo el árbol de navidad, no habrá entonces más regalos verdes. Esto no es lo que lógicamente sigue. Es un problema para su posición.

Además, en la página 15 de su libro, el Dr. Waldron dice:

  • “… el Nuevo Testamento hace claro que los apóstoles de Cristo no son dados para la iglesia de hoy; ellos vivieron solo en el siglo primero. Sabemos por seguro, que un don, y que es el más grande don, ha dejado de ser dado”.

Más adelante, en la página 42 de su libro, dice:

  • Si de acuerdo a la enseñanza más clara del Nuevo Testamento, el más grande don no está en la iglesia de hoy, entonces, es posible seguramente que los otros dones hayan podido cesar también. Permítame volver a aclarar mi punto. Debido a que sabemos sobre la evidencia más clara que por lo menos un don milagroso ha cesado, este conocimiento suministra la premisa esencial para el argumento bíblico para la cesación de los dones milagrosos”.

El Dr. Waldron ha declarado que si el más grande de los dones de la iglesia –los apóstoles– no está en la iglesia de hoy, entonces, los otros dones “hayan podido cesar también”. Note que él dice, que es “posible”. Él no está afirmando una necesidad lógica, pero sólo es una posibilidad. Esto debilita su argumento aún más.

Estoy también en desacuerdo con él cuando dice que el más grande de los dones para la iglesia es, los apóstoles. Pienso que el más grande don dado a la iglesia es el sacrificio de Cristo en la cruz.

Si fuéramos a reducir nuestro campo de examen, al tiempo después de la ascensión de Jesús, entonces el Espíritu Santo sería el más grande don que los apóstoles, debido a que el Espíritu Santo es Dios, y los apóstoles no. Considere Hechos 10:45-46:

  • “Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles, 46 pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios…”

Además, podríamos usar su razonamiento contra él mismo. Cuando el Dr. Waldron dice que si el más grande de los dones a la iglesia de hoy no está con nosotros (los apóstoles), y esto involucra que los dones carismáticos han cesado, entonces podríamos decir que si el más grande don está todavía con la iglesia de hoy, entonces, los dones carismáticos no han cesado. Si el Espíritu Santo es uno de los más grandes dones para la iglesia, y mayor que el de los apóstoles, y está presente también con nosotros, entonces, los dones carismáticos están todavía con nosotros y su argumento falla. Después de todo, los dones carismáticos dependen de la presencia del Espíritu Santo, y no de la presencia de los apóstoles.

Por lo tanto, permítanme concluir con un resumen.

Primero, la clasificación bíblica de los dones carismáticos, incluye cosas como el hablar en lenguas, palabra de sabiduría, profecía, fe y vida eterna. Debido a que la fe y la vida eterna están todavía manifestándose hoy, entonces por necesidad lógica, todos los otros dones no han cesado.

Segundo, nuestro debate no es acerca de dones carismáticos específicos, como el de la profecía, sino de los dones carismáticos como un todo. Después de todo, nuestro debate se titula, “¿Enseña la Biblia que los dones carismáticos son para hoy?”.

Tercero, en 1ª Corintios 1:7, Pablo le dice a la iglesia universal que no habrá ninguna falta de dones carismáticos mientras espera el regreso de Cristo. Por lo tanto, podemos concluir que no nos falta ninguno de los dones carismáticos hoy.

Cuarto, Hechos 2:17 dice que la profecía ocurrirá en los últimos días. No dice que cesará en los últimos días. Los últimos días no terminaron con los apóstoles, así que debemos esperar profecía en la iglesia en estos últimos días… incluso como el Dr. Waldron ha afirmado que sucede en la página 47 de su libro cuando dice que la revelación profética ocurre en la iglesia de hoy.

Quinto, al no distinguir entre las diferentes clases de dones que están presentados en el griego como “doma”, usado para el don de los apóstoles y “charisma”, usado para los dones carismáticos, el análisis del Dr. Waldron y el argumento de cascada están incompletos y por lo tanto, desautorizado.

Sexto, el Dr. Waldron en muchos lugares de su libro, dice que el más grande don es el apostolado, lo cual, no es el caso. El Espíritu Santo es mayor don que el de los apóstoles.

Así, concluyo que los dones carismáticos todavía son manifestados por el Espíritu Santo en la iglesia de hoy, y el argumento de cascada del Dr. Waldron tiene demasiados problemas para que sea convincente.

Gracias.

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