Lucas 15:1-2, 11-32: Parábola del Hijo Pródigo

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Una explicación y análisis de la Parábola del hijo pródigo: Lucas 15:1-2, 11-32

Tema: Gran regocijo en la salvación del perdido.

1. Un hijo se pierde: «Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde».
    2. Desperdició sus bienes viviendo perdidamente.
        3. Todo lo malgastó como quiso.
            4. El gran pecado: «el cual le envió a su hacienda para que apacentase                             cerdos».
               5. Rechazo total: «…pero nadie le daba».
                   6. Volver en sí: «¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen                                       abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!».
                   6. Reconocimiento del pecado: «…hazme como a uno de tus                                             jornaleros».
               5. Misericordia total: «Corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó».
           4. El gran arrepentimiento: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y                       ya no soy digno de ser llamado tu hijo».
         3. Todo lo recuperó: «Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en                  su mano, y calzado en sus pies».
      2. Los bienes son usados en la gran celebración: «Y traed el becerro gordo y                    matadlo, y comamos y hagamos fiesta».
1. Un hijo es hallado: «porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado».

Al principio de este capítulo, refiriéndose de Jesús, «… los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come» (v. 2).

La respuesta de Jesús no fue de reproche, sino de enseñanza; de ahí, las muchas parábolas. Las dos primeras tienen tres puntos en común que se suceden a través de cada una de ellas. 1) Algo o alguien estaba perdido. 2) El perdido es buscado. 3) Se comparte gran gozo cuando se recupera el algo o el alguien.

La tercera parábola mencionada es ligeramente diferente, solo en la segunda secuencia. En ésta, el que se había perdido, regresa de donde salió.

Parábola del Hijo Pródigo (Lucas 15:1-2, 11-32).
"1 Todos los recaudadores de impuestos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle; 2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este recibe a los pecadores y come con ellos".Aquellos con necesidad.

En la cultura judía, comer era parte importante ya que involucraba comunión, el compartir algo en común. El comer con publicanos y pecadores podría ser interpretado de muchas formas. Aquí, Jesús, no sólo está recibiendo a los pecadores, sino también, alcanzándolos.

Jesús aunque es acusado por fariseos y escribas de comer con los pecadores; no los reprende, ni los injuria, sino que les enseña. De igual forma, debe ser nuestro testimoniar. Debe amar aun a los pecadores, aceptando aquellos que se arrepienten, dispuestos a humillarse delante de los hombres y de Dios. Creyendo que Él hará lo que es correcto.
"11 Y Jesús dijo: Cierto hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos le dijo al padre: «Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde». Y él les repartió sus bienes".De acuerdo a la costumbre, la herencia se recibía al morir el padre, aunque algunos padres decidían dividir su herencia antes y retirarse de la administración de sus bienes. Lo que no es usual aquí es que el hijo menor iniciara la división de los bienes. Mostraba así falta de respeto a la autoridad de su padre como cabeza de la familia.
"13 No muchos días después, el hijo menor, juntándolo todo, partió a un país lejano, y allí malgastó su hacienda viviendo perdidamente".Debido a que el hijo menor no podía vender "su hacienda" en la comunidad, mientras el padre viviera, porque nadie se la compraría, "… partió a un país lejano …" donde "... malgastó su hacienda ..." perdiendo así, el derecho de redimir la tierra.
"14 Cuando lo había gastado todo, vino una gran hambre en aquel país, y comenzó a pasar necesidad".Después de malgastarlo todo, aun una hambruna cayó en aquel país, “y comenzó a pasar necesidad”.
"15 Entonces fue y se acercó a uno de los ciudadanos de aquel país, y él lo mandó a sus campos a apacentar cerdos".Los cerdos son considerados por los judíos como animales inmundos, y el apacentarlos era despreciable. Suponemos que el propietario no era judío.
"16 Y deseaba llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada".Él fue totalmente rechazado, tanto así, que ni aun le daban de las algarrobas (Nota del Traductor: Fruto, en forma de vaina, del algarrobo, árbol común en Palestina. Estas vainas servían de alimento a los animales, y la gente sin recursos también las comía en casos de extrema necesidad [1] con que alimentaban los cerdos (De igual manera, los fariseos y escribas rechazaban a los publicanos y a los fariseos).
"17 Entonces, volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos de los trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, pero yo aquí perezco de hambre!".Su motivación fue el estado de pobreza. Los jornaleros eran de una clase honorable de personas. Él podía vivir en el pueblo; no necesariamente vivir bajo el mismo techo que el de su hermano mayor; aunque tuviera que enfrentar el desprecio de la comunidad.
"18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: “Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; 19 ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; hazme como uno de tus trabajadores».¿Se encontraba en ese momento realmente arrepentido el hijo?

El solo hecho de pensar en ser como uno de los jornaleros de su padre, le daba cierta seguridad de comodidad y de abundancia de pan como la que tenían esos jornaleros.
"20 Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó".Sin preguntar, su padre lo acepta. En la cultura judía, el padre no corría hacia sus hijos, ya que era una señal de humillación; sin embargo, aquí sucede lo contrario: el padre sale corriendo a buscar a su hijo pródigo (Filipenses 2:5-8).
"21 Y el hijo le dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo».Ninguna negociación es presentada. Él hijo solo admite su culpa. No hay mención de servidumbre por parte del hijo o de ganar algo si trabajaba como jornalero.
"22 Pero el padre dijo a sus siervos: «Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies".El mejor vestido: Se le quitaban las vestimentas viles, y se le viste con ropa de gala.

Anillo: Señal de autoridad.

Calzado: Los sirvientes andaban descalzos.
"23 y traed el becerro engordado, matadlo, y comamos y regocijémonos".Preparado para celebraciones muy importantes (Nota: Hay derramamiento de sangre en el sacrificio del becerro).
"24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado». Y comenzaron a regocijarse".El hijo perdido es encontrado. ¡Qué regocijo!
"25 Y su hijo mayor estaba en el campo, y cuando vino y se acercó a la casa, oyó música y danza".El hijo mayor estaba ocupado en los negocios del padre. Otro de sus deberes era reconciliar al padre con el hermano menor.
"26 Y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era todo aquello. 27 Y él le dijo: «Tu hermano ha venido, y tu padre ha matado el becerro engordado porque lo ha recibido sano y salvo»".
"28 Entonces él se enojó y no quería entrar. Salió su padre y le rogaba que entrara".Note que el padre, una vez más, es el que sale a buscar al hijo; esta vez al mayor. No lo reprochó como era la costumbre.
"29 Pero respondiendo él, le dijo al padre: «Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, y sin embargo, nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos".Era costumbre que cuando se dirigía al padre, se usaba el título; aquí, el hijo mayor simplemente dice, “Mira”, lo cual era señal de mala educación.

La celebración no era para agasajar al hijo pródigo, era la expresión de un padre, del gozo que sentía por la salvación del hijo.

El hijo presenta dos quejas: Una hacia el mismo padre, y la otra …
"30 pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, mataste para él el becerro engordado».… hacia el hijo, el pecador. En otras palabras, ¡Gózate con él!
"31 Y él le dijo: «Hijo mío, tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo"."hijo" es la palabra griega para "téknon", expresión de cariño.

"Ven a celebrar. Sabes que lo que es mío, es tuyo".
"32 Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este, tu hermano, estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado»."Y Él os dio vida a vosotros, que estabais[a] muertos en[b] vuestros delitos y pecados" (Efesios 2:1).

Aquí se mencionan dos tipos de pecadores: el honesto manifiesto, el cual es el hijo más joven; y el pecador hipócrita, el cual es el hijo mayor.

Además, se mencionan también dos tipos de arrepentimiento: el sincero y el farisaico.

El arrepentimiento inicial del joven no fue sincero (v. 17), debido a que estaba motivado por el hambre; sin embargo, en el v. 21, admite su pecado abiertamente. El hermano mayor estaba anclado a su propia justicia; su forma de hacer las cosas no era sincera.

El gran amor de Dios se extiende a todos los pecados, tanto al honesto como al hipócrita; y éste, supera la humillación; se regocija grandemente cuando hay arrepentimiento sincero.

Dios desea hijos; no sirvientes.

Sin embargo, en esta parábola hay muchas lecciones. Pero las más importantes son:

  1. El amor incondicional de Dios para todos.
  2. La ternura de Jesús, y el que nunca devuelve mal, ni en obra ni en palabra.
  3. Aprender a hacer lo que hace Jesús. (Leer, Mateo 5:38-48).
Notas a pie de página:

[1] Notas de la Biblia Reina Valera Revisión 1995.

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