Lucas 2:3-4: ¿Realmente José Tuvo que Haber Viajado a Belén Para un Censo?

0
330

Visite también nuestra Sección, Versículos Examinados del Nuevo Pacto
Visite también nuestra Sección, Apologética

Por, Luke Wayne
22 de diciembre de 2018

Es comúnmente afirmado por los críticos del Nuevo Pacto que el evangelio de Lucas está equivocado cuando afirma que José tuvo que viajar de regreso a Belén para registrarse para un censo. Insisten en que, en cada censo romano, una persona simplemente registraría el lugar donde había residido previo al censo. Sin embargo, como suele ser el caso, un descubrimiento arqueológico posterior ha reivindicado a Lucas y ha demostrado una vez más que las meras suposiciones y argumentos del silencio son un pobre sustituto del legitimo pensamiento crítico.

El Argumento

«Y todos se dirigían a inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad. 4 Y también José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén, por ser él de la casa y de la familia de David» (Lucas 2:3-4).

Aquí, algunos críticos acusan a Lucas de un error histórico, alegando que los romanos simplemente podían registrar dónde habían vivido y así, no habrían tenido que viajar a la tierra natal de su familia. Insisten en que no sería práctico exigir a las personas que viajaran a su lugar de origen para un censo y que los gobernantes romanos nunca habrían exigido algo tan ridículo. Continúan afirmando que Lucas inventó el requisito como una excusa para llevar a José, de Galilea a Belén, simplemente para hacer que Jesús cumpliera la profecía de Miqueas:

  • «[a]Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad» (Miqueas 5:2).
    • Footnotes:
      • [a] Miqueas 5:2: En el texto heb., cap. 5:1

Por lo tanto, los escépticos asumen que Lucas inventó el nacimiento de Jesús en Belén para establecer un cumplimiento de la profecía y que posteriormente también lo hizo con los requisitos del censo para explicar por qué esta familia de Nazaret habría estado en Belén al momento del nacimiento de Jesús. El problema, por supuesto, es que este argumento en realidad no se basa en ninguna prueba documental. Cuando miramos la evidencia, surge una imagen diferente.

Otro Censo Provincial

Un papiro fue descubierto en Egipto conteniendo el texto de una proclamación del 104 d. C. sobre un censo local. En él, Cayo Vibio Máximo, ordenó a los hombres de la provincia que regresaran a su «lugar de origen» para registrarse.[1] De esta información, Jo-Ann Shelton, profesora de Clásicos de la Universidad de California (Santa Bárbara) explica:

  • «Los impuestos sobre las encuestas se basaban en los resultados del censo y se esperaba que los jefes de familia regresaran a su lugar de origen para declarar la información del censo».[2]

Esta información encaja bastante bien con lo que Lucas describe en su relato. El escritor e historiador Justino Mártir, también explicó que …

  • «… con ocasión del primer censo que se hizo en Judea bajo Cirenio, subió de Nazaret, donde vivía, a Belén, a la cual pertenecía, para inscribirse; porque su familia era de la tribu de Judá, que entonces habitaba esa región».[3]

Justino describe a José viajando desde donde «vivía» hasta donde «pertenecía». José era judío y el gobierno romano esperaba que se registrara para efectos fiscales en su ciudad de Judea en lugar de hacerlo en Galilea, donde residía en ese momento. Esto está en perfecta armonía con lo que registra Lucas y la evidencia arqueológica. De hecho, Justino en otra parte dice que, en su día, ¡los registros del censo todavía existían! ¡Él insta a sus lectores a buscar el nombre de José en el registro si no le creen![4] Por lo tanto, los detalles que proporciona Lucas sobre el regreso de José a Belén para el censo encajan bastante bien con todas las demás pruebas que tenemos.

Notas a pie de página:

[1] Jo-Ann Shelton, As the Romans Did: A Sourcebook in Roman Social History – 2nd edition (Oxford University Press, 1998) 143-144
[2] Ibíd.
[3] Justin Martyr, Dialogue with Trypho, Chapter 78
[4] Justin Martyr, First Apology, Chapter 34

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí