Mateo 25:46: El Castigo Eterno

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«Y estos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna» (Mateo 25:46).


En el contexto del condicionalismo, «castigo eterno» significa no existencia eterna. Ellos diferencias el castigo eterno con la vida eterna y dicen que debido a que la vida eterna significa tener una relación viva con Dios en un cuerpo físico para siempre, entonces «castigo eterno» debe significar el castigo que conduce a la no existencia, de lo contrario, los impíos también tendrían vida eterna.

La frase «vida eterna» no se define en las Escrituras. Sin embargo, está asociada con muchas cosas buenas cosas, y diferenciada de las cosas malas. Por ejemplo, «vida eterna» está asociada con permanecer con Dios (1ª Juan 2:25), bendición general (Mateo 19:16; Lucas 10:25; Juan 3:15, etc.), gracia y justicia (Romanos 5:21), justificación (Tito 3:7), quienes tienen vida eterna, nunca perecerán (Juan 10:28), resurrección (Juan 6:40, 54) y santificación (Romanos 6:22). Se contrasta con la muerte (Romanos 6:23), el castigo eterno (Mateo 25:46), la ira de Dios (Juan 3:36) y el alimento que perece (Juan 3:16; 6:27). Entonces, naturalmente concluimos que la vida eterna es buena y el castigo eterno es malo. (Leer, «Estudio de palabras sobre la vida eterna»).

Un Caso de Castigo Eterno

Sin embargo, no hay nada en el contexto de Mateo 25:46 que defina lo que es el castigo eterno. De hecho, el único caso de la frase, «castigo eterno» es este versículo que estamos estudiando. El paralelo más cercano que usa palabras como «eterno» y «castigo», es Judas 1:7, el cual registra:

  • «Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas, a semejanza de aquéllos, puesto que ellas[a] se corrompieron[b] y siguieron carne extraña, son exhibidas como ejemplo al sufrir el castigo del fuego eterno[c]«.
    • Notas a pie de página
      • [a] Judas 1:7: O, puesto que ellas, a semejanza de aquéllos
      • [b] Judas 1:7: O, se entregaron a gran inmoralidad
      • [c] Judas 1:7: O, son exhibidas como ejemplo del fuego eterno, al sufrir el castigo

El anterior versículo claramente registra que las personas que están vivas ahora en un castigo consciente.

Muerte Eterna

Note, sin embargo, que en Mateo 25:46, el castigo eterno es contrastado con la vida eterna. Este no dice, que la «muerte eterna» es contrastada con la vida eterna, lo que posiblemente para el condicionalista podría involucrar, que la muerte es la no existencia y la vida es la existencia continuada. En cambio, vemos el contraste del castigo eterno con la vida eterna. Lo interesante es que la frase «muerte eterna» no aparece en ninguna parte de la Biblia. Sin embargo, los condicionalistas a veces usan la frase para designar lo contrario de la vida eterna.

  • «La vida eterna es lo opuesto a la muerte eterna; las dos están en marcado contraste entre sí».[1]
  • «Pablo nunca da razones para suponer que la muerte eterna es otra cosa que la ausencia de vida, no solo las bendiciones de la era venidera que están involucradas en la frase ‘vida eterna’, sino la misma existencia consciente, personal y encarnada».[2]
  • «… el apóstol nunca habla de muerte eterna, sino de muerte. Él nunca une los términos aiōnios, eterno, con este, como él lo hace con vida, ni tampoco nuestro Señor, ni ninguno de los escritores sagrados, porque esta muerte es en sí misma una finalidad. No es una realidad interminable, una forma progresiva de ser como es la vida, sino un fin, una cesación de la vida».[3]

Lo que hacen los aniquilacionistas es contrastar el castigo eterno con la vida eterna y decir que, debido a que la vida eterna significa que la persona está viva, lo contrario, el castigo eterno, debe significar que ellas no estén vivas. Pero esto es leer en el texto lo que no está allí. El castigo es algo que se sufre y, según el aniquilacionismo, el castigo eterno significa la no existencia eterna. Pero, al afirmar esto, combinan el castigo eterno con la no existencia.

  • «Entonces dirá también a los de su izquierda: «Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles» (Mateo 25:41).

Vale la pena explicar el versículo anterior de Mateo 25:41. En este, Jesús dice que los impíos irán al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. Solo cinco versículos después, Jesús habla del castigo eterno que es contrastado con la vida eterna (Mateo 25:46). Jesús iguala el fuego eterno con el castigo eterno (vv. 41, 46) y debido a que Jesús afirma que los ángeles no mueren (Lucas 20:36) y que el fuego eterno fue preparado para el diablo y sus ángeles (Mateo 25:41). Además, Apocalipsis 20:10 registra que el diablo es arrojado al lago de fuego con la bestia y el falso profeta donde serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Podemos concluir que el fuego eterno de Mateo 25:41 junto con el castigo eterno de Mateo 25:46 son conscientes y sin fin ya que es un tormento que es de «día y noche por los siglos de los siglos» (Apocalipsis 20:10).

Conclusión

Nada en el contexto de Mateo 25:46 nos dice qué es el «castigo eterno». De hecho, las frases con la que es contrastado con «vida eterna» no están tampoco definidas en las Escrituras. Sin embargo, sabemos que la vida terna está asociada con muchas cosas buenas y diferenciada de las muchas cosas malas. Pero los aniquilacionistas contrastan el castigo eterno con la vida eterna y reinterpretan el castigo eterno para indicar, muerte eterna; esto es, la no existencia, pero en sus mentes. Sin embargo, la frase «muerte eterna» no ocurre en la Biblia. De esta forma, los condicionalistas están leyendo en el texto un significado que no se encuentra ahí. Además, Mateo 25:41, el cual está cinco versículos antes, registra que los impíos serán arrojados en el fuego eterno el cual ha sido preparado para el diablo y sus ángeles (v. 41). Pero en Lucas 20:36, Jesús afirma que los ángeles no mueren. Por lo tanto, el fuego que consume a los ángeles impíos debe ser eterno y su existencia nunca terminará. Además, debido a que Apocalipsis 20:10 registra que el diablo es arrojado al lago de fuego junto con la bestia y el falso profeta y que serán atormentados día y noche por siempre y para siempre, podemos concluir que todo esto significa, que Mateo 25:46 no puede ser usado para apoyar la presuposición aniquilacionista. Si por cualquier cosa, este versículo apoya la idea de que el castigo eterno es consciente y experimentado por los impíos.

Notas a pie de página:

[1] Fudge, Edward William. The Fire That Consumes: A Biblical and Historical Study of the Doctrine of Final Punishment, Third Edition (p. 210). Cascade Books, an imprint of Wipf and Stock Publishers. Kindle Edition.
[2] Ibíd. Fudge, p. 211.
[3] A Consuming Passion: Essays on Hell and Immortality in Honor of Edward Fudge (Kindle Locations 1799-1801). Pickwick Publications, an Imprint of Wipf and Stock Publishers. Kindle Edition.

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