El estado de humildad en Jesús y lo que este significa

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Muchos de los cultos no cristianos atacan la deidad de Cristo citando versículos en los que Jesús declara que no sabe algo, «… sino solo el Padre» (Mateo 24:36). Donde las Escrituras afirman que Jesús, «… crecía en sabiduría» (Lucas 2:52), o donde dice que, «… el Padre es mayor que yo» (Juan 14:28). Estos mal llamados cristianos afirman que si Jesús era Dios conocería todas las cosas, no hubiera tenido que crecer en sabiduría y no sería menor que el Padre; y hasta aquí es donde llega el análisis de ellos.

Desafortunadamente, ya sea a propósito; porque no les conviene; o accidentalmente; por ignorancia, evitan las referencias bíblicas que tratan con Jesús en Su estado de humildad donde Él cumple y lleva de forma completa la vida de un hombre bajo la Ley de Dios.

Aún más, en los cultos no cristianos, las personas con mucha frecuencia fallan en incorporar la respuesta cristiana estándar a sus críticas, acerca de la deidad de Jesús. Y lo que hacen es que continúan haciendo las mismas preguntas y levantan los mismos puntos ignorando así, las respuestas a sus objeciones. Algunas veces dicen que las respuestas cristianas no tienen sentido; pero esto casi siempre es una queja sin sentido común ya que no quieren aceptar nuestras respuestas, especialmente aquellas que no les gustan, y no, porque estas sean ilógicas o anti bíblicas.

No obstante, nos enfocaremos en aquellas Escrituras y conceptos que los cultos no cristianos levantan para negar la deidad de Cristo y mostrar por qué el razonamiento de ellos es incorrecto. Lo haremos relacionando el hecho de que Jesús estuvo en un estado de humildad y bajo la Ley.

  1. La encarnación de Jesús: Dios en carne. La Unión Hipostática
  2. La naturaleza y los efectos naturales del estado humilde de Jesús
  3. Las Escrituras que tratan con Jesús en Su estado de humildad

1. La encarnación de Jesús: Dios en carne. La Unión Hipostática

Tal vez, las doctrinas cristianas más comunes que fallan en entender las personas en los cultos no cristianos es, la de la unión hipostática; esto es, que en la sola persona de Jesús, existen dos naturalezas: la humana y la divina.

  • «1 En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 14 Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad» (Juan 1:1, 14).

No existe ninguna razón lógica del porqué Jesús no puede ser, a la vez, humano y divino. Esta, no es una lógica imposible; la pregunta es si ésta es o no una enseñanza bíblica. ¿Qué dice la Biblia?

  • «Respondió Tomás y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!» (Juan 20:28).
  • «Porque agradó al Padre que en Él habitara toda la plenitud» (Colosenses 1:19).
  • «Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en Él» (Colosenses 2:9).
  • «el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. 8 Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz» (Filipenses 2:6-8).
  • «Pero del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos, y cetro de equidad es el cetro de tu reino» (Hebreos 1:8).

A continuación hay una pequeña tabla de referencia donde se mencionan las Escrituras que sostienen, tanto, la doctrina de la humanidad de Jesús como Su deidad.

Jesús como Dios Jesús como hombre
Él es adorado (Mateo 2:2, 11; 14:33) Él adora al Padre (Juan 17)
Él fue llamado Dios (Juan 20:28; Hebreos 1:8) Él fue llamado hombre (Marcos 15:39; Juan 19:5)
Él fue llamado Hijo de Dios (Marcos 1:1) Él fue llamado el Hijo del Hombre (Juan 9:35-37)
A Él le oran (Hechos 7:59; 1ª Corintios 1:2) Él ora al Padre (Juan 17)
Él no tiene pecado (1ª Pedro 2:22; Hebreos 4:15) Él fue tentado (Mateo 4:1)
Él conoce todas las cosas (Juan 21:17) Él creció en sabiduría (Lucas 2:52)
Él da vida eterna (Juan 10:28) Él murió (Romanos 5:8)
Toda la plenitud de la deidad habita en Él (Colosenses 2:9) Él tiene un cuerpo de carne y huesos (Lucas 24:39)

 

Por lo tanto, Jesús es una persona con dos naturalezas: divina y humana. Esta no es una lógica imposible y es algo que está sostenida por la Escritura.

2. La naturaleza y los efectos naturales del estado humilde de Jesús

Como hombre y judío, Jesús se rebajó a un estado de humildad: someterse a la Ley y ser hecho, un poco menor que los ángeles. Como resultado de estas condiciones, Jesús tuvo que operar de acuerdo con Su condición de humildad; esto es, tuvo que obrar como hombre y estar completamente sujeto a la Ley de Dios. Vamos a revisar lo siguiente:

  1. La encarnación de Jesús significa que la Palabra/el Verbo, se convirtió en carne; se hizo hombre.
    1. «1 En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 14 Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad» (Juan 1:1, 14).
  2. Por el hecho de ser Dios, se vació de Sí mismo para que rebajándose, se hiciese hombre.
    1. «Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. 8 Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz» (Filipenses 2:5-8).
  3. Como hombre, al encarnarse en la persona de Jesús, se encontraba bajo la Ley.
    1. «Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley» (Gálatas 4:4).
  4. Como hombre, al encarnarse en la persona de Jesús, fue hecho algo menor que los ángeles.
    1. «Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos» (Hebreos 2:9).

Ya hemos visto que Jesús es la Palabra encarnada o el Verbo encarnado, el cual es Dios hecho carne (Juan 1:1, 14; Colosenses 2:9); y en la condición de hombre humillándose a Sí mismo hasta el punto de morir (Filipenses 2:8) como hombre. Lo que también necesitamos entender es que Él nació bajo la ley (Gálatas 4:4) y que fue creado un poco menor que los ángeles (Hebreos 2:9). Entender esto es muy importante ya que nos dirá qué esperar de Jesús en la medida en que caminó sobre la tierra haciendo la voluntad de Su Padre (Juan 5:30).

Estar bajo la ley significa que Jesús estaba sujeto a esta. Esto es normal, debido a que como hombre y judío, estaría sujeto a la Torah donde se encontraba escrita la ley. Además y debido a que Él estableció la ley, debía obviamente como ser encarnado, estar sujeto a esa ley y cumplirla. Vamos a aclarar esto.

Dios estableció y dio la ley, la cual es, un reflejo del carácter de Dios. Es malo mentir, ya que Dios no puede mentir. Es malo levantar falso testimonio, ya que Dios no puede levantar falso testimonio. Por lo tanto, la ley refleja la naturaleza y el carácter de Dios, la cual es, una revelación de la verdad moral. Jesús dice que de la abundancia del corazón habla nuestra boca (Mateo 12:34). Por lo tanto, Jesús, como Dios en la carne, tendría que vivir y reflejar esa ley la cual, Él había dado hacía mucho tiempo y de la cual en Su momento, habló abundantemente de lo que hay en Su propio corazón.

Bajo la ley

Para que la Palabra (Juan 1:1) estuviera bajo la ley (Gálatas 4:4), Él tendría que convertirse en un hombre y ser nacido de mujer. Estar bajo la ley significaría que Jesús tendría que ser circuncidado y que para que esto sucediera, debía ser un bebé, y como tal, tendría entonces que crecer, no sólo en sabiduría sino también en estatura (Lucas 2:52). Esto significaría que estaría sujeto a Sus padres de acuerdo a Éxodo 20:12 y que tendría que esperar el momento apropiado para entrar a ejercer el ministerio y llevar a cabo la voluntad del Padre que lo mandó. Ninguna de estas cosas niega Su naturaleza divina.

Estar bajo la ley significa que Él tendría que ser un hombre, comportarse como tal y que tanto Sus limitaciones como cualidades de un hombre también le corresponderían a Él; por lo menos en el grado de limitación que la Divinidad le permitía experimentar mientras estaba encarnado. Una vez más, esto no significa que Él no poseía una naturaleza divina. Esto significa que a Él no le importó despojarse de Sí mismo para convertirse en un hombre (Filipenses 2:7) y que Él participó con esas limitaciones de ser un hombre bajo la ley. Aún más, Jesús hizo todos Sus milagros por el poder del Espíritu Santo.

Por el poder del Espíritu Santo

Jesús fue bautizado para entrar al sacerdocio de Melquisedec. Esto es muy significativo, ya que tuvo que ser ungido por el poder del Espíritu Santo y llevar a cabo Sus milagros. Permítanme explicarlo a continuación.

Jesús fue bautizado ya que tenía que llenar los requisitos legales para entrar al sacerdocio y cumplir así, toda justicia. Él era un sacerdote según el orden de Melquisedec (Salmo 110:4; Hebreos 5:8-10; 6:20). En el Viejo Pacto, los sacerdotes ofrecían sacrificios a Dios en nombre del pueblo. En Su papel como sacerdote, Jesús se convirtió en sacrificio por nuestro pecado (1ª Pedro 2:24; 2ª Corintios 5:21). Como sacerdote, Él tenía que ser lavado con agua (Éxodo 29:4; Levítico 8:6; Mateo 3:16); y esto se cumplió en Su bautismo. Él tenía que ser ungido con aceite (Éxodo 29:7; Levítico 8:12; Mateo 3:16) y esto se cumplió cuando el Espíritu Santo vino sobre Él como paloma después de ser bautizado. Adicionalmente, Él debía tener 30 años de edad para iniciar Su ministerio (Números 4:3).

Leyendo en Mateo 12:22-32, vemos el registro de Jesús echando fuera demonios. Los fariseos le acusaron de que Él hacía eso por el poder del diablo, pero Jesús respondió afirmando que una persona, tal vez pudiera insultar al Padre y al Hijo y ser perdonado, pero, si blasfemaba contra el Espíritu Santo, usted no sería perdonado. ¿Por qué? Porque Jesús estaba haciendo milagros por el poder del Espíritu Santo, y como hombre sometido totalmente a la ley, obraba como lo hacen los cristianos, que aunque estamos bajo la gracia, lo hacemos también con el Espíritu Santo obrando por medio de nosotros.

Un poco menor que los ángeles

Hebreos 2:9 dice que Jesús fue hecho un poco menor que los ángeles. Al momento de la encarnación de Dios, se encontró en una posición de sumisión/obediencia/sometimiento. Sabemos que los ángeles cuentan con más poder y habilidades mentales que los seres humanos, de ahí que Dios, al hacerse hombre, fue hecho un poco menor que ellos; esto es, no se encontraba ejerciendo Su Señorío sobre toda la creación en unión con el Padre y el Espíritu Santo. O sea, Dios, en la Persona de Jesús, estaba operando, caminando, hablando, viviendo y actuando como un simple hombre sujeto a la ley.

¿Qué significa esto?

Debido a que Dios, al encarnarse en Jesús, fue hecho un poco menor que los ángeles, existen ciertas repercusiones para esta condición de obediencia y el despojarse de Sí mismo.

  • Como hombre estaría sujeto a la ley (Gálatas 4:4).
  • Al despojarse de Su divinidad y hacerse hombre, estaría sujeto al Padre quien lo había mandado (Juan 5:30).
  • Como hombre, sería circuncidado (Lucas 1:59).
  • Como hombre, crecería en sabiduría y estatura (Lucas 2:52).
  • Como hombre, no sabría todas las cosas (Marcos 13:32), etc

Los hechos anteriores no niegan la deidad de Cristo. Dios fácilmente pudo convertirse en un hombre, humillarse a Sí mismo, tomando naturaleza humana y estar sujeto a la ley, para poder crecer, aprender, etc. Esto sería un resultado natural de ser un hombre, ¿no es así? Y con todo esto, no se negaría para nada Su deidad. Esto solo demuestra que la Palabra hecha carne fue un hombre completo. Colosenses 2:9 dice: «Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en Él».

3. Las Escrituras que tratan con Jesús en Su estado de humildad

  1. «Él les dijo: Mi copa ciertamente beberéis, pero sentarse a mi derecha y a mi izquierda no es mío el concederlo, sino que es para quienes ha sido preparado por mi Padre» (Mateo 20:23).
    1. El Hijo fue enviado por el Padre para llevar a cabo la voluntad de Dios el Padre que lo envió (Juan 5:30; 1ª Juan 4:10). Debido a que el Hijo es la Palabra hecha carne con todo lo que pertenece a la Deidad, habitando en Él, esta declaración de ninguna manera niega la deidad del Hijo en la encarnación. De hecho, el Hijo, en la Persona de Jesús, era un hombre completo y como hombre, Él tendría naturalmente, que estar sometido al Padre.
  2. «Pero de aquel día o de aquella hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre» (Marcos 13:32).
    1. Dios, se había despojado de Sí mismo y estaba cooperando con las limitaciones del ser un hombre en la Persona de Jesús. Por lo tanto, y aparentemente, Él no sabía todas las cosas. Sin embargo…
  3. «Le dijo por tercera vez: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: ¿Me quieres? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas» (Juan 21:17).
    1. En este pasaje, Jesús no corrige a Pedro en cuanto a la declaración de que Jesús conoce todas las cosas. El punto es que antes de la resurrección de Jesús, se dice de Él que no conoce todas las cosas. Pero después de la resurrección, Jesús sabía todas las cosas; y Él todavía era un hombre ya que había resucitado con el mismo cuerpo con el que murió (Juan 2:19-21; Lucas 24:39).
  4. «Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres» (Lucas 2:52).
    1. Jesús nació de Su madre, María. Filipenses 2:5-8 dice que aun cuando Él por naturaleza es Dios, se despojó a Sí mismo y se convirtió en hombre. Pero para ser hombre tenía que haber nacido de mujer, crecer y aprender como aprende cualquier hombre. Esto es perfectamente consistente con lo que significaría para la Palabra (la cual es Dios de acuerdo a Juan 1:1), convertirse en carne (v. 14) y crecer como hombre.
    2. Dios, al encarnarse en la Persona de Jesús tendría dos naturalezas, y si estaba cooperando con las limitaciones de ser un hombre, esto también significaría que la naturaleza divina del Hijo, estaría sujetada a lo humano y sus limitaciones.
  5. «Jesús le respondió: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo uno, Dios» (Lucas 18:19).
    1. ¿Estaba Jesús diciendo que no era bueno? ¡Claro que no! Jesús dice que Él es bueno cuando dice que es, el buen pastor (Juan 10:11). El Hijo, en la Persona de Jesús, no está negando Su deidad. Si sólo Dios es bueno y Jesús dice que Él es el buen pastor, entonces Jesús debe ser Dios.
  6. «Por eso Jesús, respondiendo, les decía: En verdad, en verdad os digo que el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que hace el Padre, eso también hace el Hijo de igual manera» (Juan 5:19).
    1. Como hombre, el Hijo en Jesús, estaba realizando Sus milagros por el poder del Espíritu Santo. Esta es la razón por la que Él solo hizo lo que veía hacer al Padre. ¿Puede también un ángel o un simple hombre hacer todo lo que Dios el Padre hace? ¡No! El Hijo, Dios en carne, puede hacer lo que Dios el Padre hace.
    2. No hacer lo que Él quisiera hacer simplemente significa que Él estaba dispuesto a sujetarse al Padre al hacer solo la voluntad del Padre, ya que Él se despojó a Sí Mismo para convertirse en un hombre (Filipenses 2:5-8). Este era el estado necesario del Hijo al convertirse en un hombre, al ser un poco menor que los ángeles y encarnarse al nacer bajo la ley.
    3. ¿Podemos hacer algo por nosotros mismos? ¡Claro que podemos! Caminamos y hablamos libremente; así lo hizo Jesús. Pero, ¿qué quiso decir Él con esta declaración? Que Él vino con el propósito de hacer la voluntad de Dios el Padre y que como Dios Hijo, no podía hacer nada por Su propia voluntad.
  7. «Pues el Padre ama al Hijo, y le muestra todo lo que Él mismo hace; y obras mayores que estas le mostrará, para que os admiréis» (Juan 5:20).
    1. Como hombre y naturalmente sujeto al Padre, el Padre le mostraría todas las cosas. Es interesante notar que el Padre no le muestra a cualquiera todas las cosas. Sólo al Hijo. ¿Por qué? Tal vez porque como Dios en la carne, el Hijo podría entonces conocer y comprender todas las cosas mostradas a Él.
  8. «Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo» (Juan 5:22).
    1. Indudablemente que el juicio fue dado al Hijo. La razón es que se había humillado a Sí mismo convirtiéndose en un hombre y lo había hecho bajo la Ley. Por lo tanto, el Padre le daría el acto de juzgar a las personas, sin negar que el Hijo encarnado en Jesús no es divino; significa que fue humano.
    2. ¿Quién juzga al hombre sino sólo Dios? Tal clase de juicio, ¿será dado a un ángel o a un simple ser humano por perfecto que sea? Para poder juzgar correctamente a las personas, aquel que juzga tiene que conocer todas las cosas acerca de la vida de una persona. Sólo Dios tiene tal conocimiento. Recuerde que después de la resurrección Pedro dijo que Jesús conocía todas las cosas (Juan 21:17).
  9. «Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le dio al Hijo el tener vida en sí mismo» (Juan 5:26).
    1. Jesús como hombre bajo la ley, estaba actuando y llevando a cabo la voluntad del Padre (Juan 5:30). Por lo tanto, como hombre, la vida le sería dada a Él por el Padre. Jesús habla de Su humanidad, no de Su divinidad.
  10. «y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque es el Hijo del Hombre» (Juan 5:27).
    1. El Hijo encarnado como hombre y bajo la Ley, cooperó con las limitaciones de ser hombre. Como hombre la autoridad le tendría que ser dada a Él. Recuerde que Jesús se movía y caminaba como hombre para poder cumplir la Ley en forma completa y apropiada.
  11. «Yo no puedo hacer nada por iniciativa mía; como oigo, juzgo, y mi juicio es justo porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió» (Juan 5:30).
    «Por eso Jesús dijo: Cuando levantéis al Hijo del Hombre, entonces sabréis que yo soy y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo estas cosas como el Padre me enseñó» (Juan 8:28).

    1. Debido a que el Hijo vino para hacer la voluntad del Padre, Él no podía hacer nada por Su propia iniciativa ya que Su propósito no era hacer Su voluntad. En vez de esto, Él hizo todo lo que le vio hacer al Padre (Juan 5:19). Su comida fue hacer la voluntad del Padre (Juan 4:34). Esto no significa que el Hijo encarnado en Jesús no es Dios. Significa que Jesús era un hombre completo de la manera como enseña la Unión Hipostática.
  12. «Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera» (Juan 6:37).
    1. ¿Significa este versículo que Jesús no es tan divino como humano? No. La doctrina cristiana de la encarnación, es que el Hijo encarnado en Jesús, es tanto divino como humano, que vino de los cielos, que se humilló a Sí mismo para convertirse en hombre, el cual no vino a hacer Su propia voluntad sino a hacer y obedecer la voluntad del Padre. Esto significa que, el Hijo (la Palabra) estaba en los cielos con el Padre antes de convertirse en un hombre en la Persona de Jesús.
  13. «Oísteis que yo os dije: Me voy, y vendré a vosotros. Si me amarais, os regocijaríais porque voy al Padre, ya que el Padre es mayor que yo» (Juan 14:28).
    1. Debido a que el Hijo estaba, como hombre encarnado, en una posición más baja que el Padre, Él podía decir que el Padre era más grande que Él. Esto no niega la deidad de Jesús. Es similar cuando decimos que una esposa está en una posición menor que la del esposo (hablando de la autoridad en la familia).
    2. Jesús estaba hablando de posición, no de naturaleza. Después de todo dijo que Él y el Padre eran uno (Juan 10:30) y después de haberlo dicho, los judíos querían matarlo ya que estaba clamando que Él era Dios.
  14. «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado» (Juan 17:3).
    1. El Hijo como el hombre Jesús, tendría naturalmente y apropiadamente alguien a quien pudiera llamar Su Dios. En este caso, Él llamó al Padre, el único Dios verdadero ya que es la forma apropiada de decir de un judío, en este caso, Jesús.
    2. Si las palabras «único Dios» significaran aquí que Jesús entonces, no podría ser Dios, entonces la misma lógica aplicaría a Judas 1:4, el cual, significaría que Dios no es nuestro Señor: «Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde mucho antes estaban marcados para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo». Si usamos la misma lógica usada por los críticos acerca de la deidad de Jesús, los cuales citan Juan 17:3, este versículo que usa la palabra «único» necesariamente debería significar que Dios no es nuestro Maestro y Señor. Pero nosotros sabemos que hacer una doctrina sacada de un versículo es una forma inapropiada de hacer teología.
  15. «Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo» (Hechos 2:36).
    1. El Hijo, fue mandado por el Padre (1ª Juan 4:10); fue hecho carne (Juan 1: 1, 14); por lo tanto, Dios lo ha hecho tanto Señor y Cristo, debido a que Su posición, al encarnarse, había sido de humillación, hecho un poco menor que los ángeles y nacido bajo la ley. La encarnación de la Palabra significó que el Hijo en Jesús, fue hecho tanto Señor y Cristo.
    2. Algunos dicen que si Jesús es Dios encarnado, Él no tendría que haber sido hecho Señor y Cristo. Pero esto implica que ambos términos «Señor» y «Cristo» significarían Dios, ya que si el Hijo es Dios, también sería «Señor». La única forma de que existiera alguna queja válida sería si la palabra «Señor» significara «divino». Si ese fuera el caso, entonces la declaración, «Jesús es Señor» sería, «Jesús es Dios». Jesús es Señor y Jesús es Cristo.
    3. Algunos dicen que Jesús, el Hijo encarnado, fue hecho Señor en Su resurrección; pero el Hijo en Jesús, era Señor, antes de Su resurrección.
      1. «Al irse Jesús de allí, dos ciegos le siguieron, gritando y diciendo: ¡Hijo de David, ten misericordia de nosotros! 28 Y después de haber entrado en la casa, se acercaron a Él los ciegos, y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le respondieron: Sí, Señor» (Mateo 9:27-28).
      2. «Al ver esto, Simón Pedro cayó a los pies de Jesús, diciendo: ¡Apártate de mí, Señor, pues soy hombre pecador!» (Lucas 5:8).
        1. La pregunta entonces es. ¿Cuándo Jesús, el Hijo encarnado fue hecho Señor y en qué sentido?
  16. «Pero vemos a aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús…» (Hebreos 2:9).
    1. Debido a Su encarnación, el Hijo estaba en una posición más baja que la de Dios el Padre, el cual, estaría sobre Su cabeza. Esta es una condición natural propia de ser hecho hombre y nacido bajo la ley. A propósito, Jesús, Dios encarnado, es un hombre eternamente (1ª Timoteo 2:5; Hebreos 7:25).
  17. «Y cuando todo haya sido sometido a Él, entonces también el Hijo mismo se sujetará a aquel que sujetó a Él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos» (1ª Corintios 15:28).
    1. El Hijo de Dios, Jesús, es un hombre (1ª Timoteo 2:5). Él es eternamente Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec, así que Él puede ofrecer intercesión eterna por nosotros (Hebreos 7:25). Como hombre estará eternamente sujeto a Aquel a quien Él llama Padre. El resultado de Su humillación es nuestra redención. Esto es consistente con la doctrina de la Unión Hipostática la cual establece que en la persona de Cristo hay dos naturalezas: la humana y la divina.
  18. «Porque convenía que aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos» (Hebreos 2:10).
    1. Como hombre, Jesús, el Hijo encarnado, fue perfeccionado aún a través del sufrimiento y fue hecho perfecto como hombre; esto es, fue un sacrificio completo en la obra terminada de la propiciación.
      1. «Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados» (Hebreos 10:14).
  19. «Por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo» (Hebreos 2:17).
    1. Esto es necesario ya que el Hijo, en la Persona de Jesús, es tanto humano como divino. Como hombre Él fue hecho como Sus hermanos en todas las cosas; de ninguna manera esto niega la divinidad de Cristo.
  20. «Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado» (Hebreos 4:15).
    1. Algunos dicen que Jesús no podía ser Dios ya que Él fue tentado, y Dios no puede ser tentado. Pero la verdad es que Dios puede ser tentado. Salmo 106:13-15 dice: «Pero pronto se olvidaron de sus obras; no esperaron su consejo. 14 Tuvieron apetitos desenfrenados en el desierto, y tentaron a Dios en las soledades. 15 Él les concedió lo que pedían, pero envió una plaga mortal sobre ellos». El Hijo, encarnado en Jesús, fue tentado de la misma manera; así que, de la misma forma como Dios puede ser tentado, así también fue con Jesús.
  21. «y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen» (Hebreos 5:9).
    1. Como hombre, Jesús fue perfeccionado a través del sufrimiento. Como hombre fue hecho perfecto; esto es, Él fue un sacrificio completo por la obra terminada de la propiciación. Hebreos 10:14, dice: «Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados».

Conclusión

El hecho de que el Hijo encarnado en la persona de Jesús se movió en un contexto limitado mientras llevaba a cabo Su ministerio, no significa que Él no es Dios. Significa que Él cooperó con las limitaciones de ser un hombre para que Él pudiera hacer lo que tenía que hacer. Él tenía dos naturalezas: Dios y hombre. Él se despojó de Sí Mismo para convertirse en un hombre (Filipenses 2:7) y Él cooperó con las limitaciones de ser un hombre bajo la Ley. Esto explica los versículos que muestran Sus limitaciones.

Finalmente, si los cultos no cristianos quieren decir que el aspecto limitado de la conducta de Jesús significa que Él no puede ser divino, entonces, ¿qué hacemos con las Escrituras que enseñan que Él conoce todo y que está siempre presente?

  1. «Le dijo por tercera vez: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: ¿Me quieres? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas» (Juan 21:17).
    1. Después de la resurrección de Jesús, después de haber sido glorificado en cuerpo, Pedro declara que Jesús conocía todas las cosas… y Jesús no corrigió a Pedro.
  2. «… y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:20).
    1. Jesús habló a Sus discípulos y por lo tanto a todos los cristianos. Él declaró que estaría con ellos siempre. Esto es solo posible si Él es omnipresente.

Si Jesús no es Dios porque en Su naturaleza humana le tocó aprender, entonces, Él debe ser Dios si conocía todas las cosas. Si Jesús no es Dios porque era un hombre, entonces, Él debe ser Dios porque estará con todos los discípulos en todo lugar.

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