El pacto adámico

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4 de febrero de 2018

El pacto adámico, es el pacto entre Dios y Adán, donde Adán, primeramente, fue puesto para guardar el paraíso (Génesis 1:27-28; 2:8) y se abstendría, juntamente con Eva, de comer “del árbol del conocimiento del bien y del mal” (Génesis 2:16-17). En la medida en que él obedeciera los requisitos del pacto, viviría. Pero si por causa de incredulidad desobedecía los requisitos del pacto, moriría.

  • “Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra” (Génesis 1:27-28).
  • “Y plantó el Señor Dios un huerto hacia el oriente, en Edén; y puso allí al hombre que había formado” (Génesis 2:8).
  • “Y ordenó el Señor Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás” (Génesis 2:16-17).

La palabra “pacto” es usada, sólo hasta Génesis 6:18, donde Dios establece un pacto con Noé. Un pacto es un acuerdo entre dos o más partes. Los pactos cuentan con condiciones y estipulaciones con consecuencias por quebrantar una o todas las condiciones. En el caso del pacto adámico, el comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, era la condición única y el quebrantarlo traería muerte. Guardar el pacto significaría vivir por siempre. Por lo tanto, podemos establecer el pacto adámico. Aún más, los pactos tienen señales en la teología bíblica. La señal del pacto entre Dios y Adán era el árbol del conocimiento del bien y del mal.

El pacto adámico a veces es llamado, el pacto de la naturaleza, el pacto de la creación y el pacto de las obras, porque las bendiciones del pacto dependían, en parte, de las obras de Adán y Eva en el paraíso.

En el pacto adámico, Adán representaba a todas las personas. La frase “en Adán” es un término de autoridad federal que designa que él fue nuestro representante. Por eso la Biblia dice que el pecado entró en el mundo a través de un hombre (Romanos 5:12). Además, la Biblia nos dice que “en Adán todos mueren…” (1ª Corintios 15:22). Por lo tanto, el pacto adámico no fue solo con Adán, sino que también es representativo de los que estaban en él, sus descendientes.

  • “El pacto adámico: Un pacto establecido entre Dios y Adán que requirió de obediencia al mandamiento de Dios, para dar lugar a la vida eterna (Génesis 2:16-17; Levítico 18:5; Romanos 5:12-20). Las señales del pacto fueron los arboles de la vida y del conocimiento”.[1]
  • Otra evidencia de que la relación de pacto con Dios en el paraíso incluía una promesa de vida eterna si Adán y Eva en el paraíso incluía una promesa de vida eterna si Adán y Eva hubieran obedecido perfectamente, es el hecho de que incluso en el Nuevo Pacto, Pablo habla como si la obediencia perfecta, si esta fuera posible, llevaría a vida. Él habla de, ‘el mandamiento que era para vida’ (Romanos 7:10) y, para poder demostrar que la ley no descansa en la fe, él cita Levítico 18:5 al mencionar acerca de las disposiciones de la ley, ‘El que haga estas cosas, vivirá por ellas’ (Gálatas 3:12; cf. Romanos 10:5)”.[2]

Después de la caída de Adán, Dios instituyó el pacto de gracia, el cual es el pacto de redención encontrado en Cristo Jesús.

Notas a pie de página:

[1] McKim, Donald K.. The Westminster Dictionary of Theological Terms, Second Edition: Revised and Expanded (Kindle Locations 350-351). Westminster John Knox Press. Kindle Edition.
[2] Grudem, Wayne A.; Grudem, Wayne A.. Systematic Theology: An Introduction to Biblical Doctrine (p. 517). Zondervan. Kindle Edition.

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