¿Identifica la Biblia a Jesús Como YHVH?

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Claramente, y en muchos lugares, la Biblia llama a Jesús «Dios», por lo demás, la Biblia es clara en que Jesús sí es divino. Sin embargo, los testigos de Jehová reconocerán que Jesús es un ser divino llamándolo dios, pero negando que Él es de hecho, el Dios todopoderoso y el creador no creador. Por lo tanto, es de mucha ayuda ser capaz de mostrar en unos pocos lugares que la Biblia identifica a Jesús como YHVH por nombre, afirmando de este modo que Él es el Dios vivo y verdadero.

Los cielos y la obra de Sus manos

Un buen lugar para empezar con un testigo de Jehová es el Salmo 102. El cristiano y el testigo estarán de acuerdo en mucho sobre este pasaje, el cual es, claramente una oración a YHVH Dios:

  • «¡Oh YHVH, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor! 2 ¡No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia! ¡Inclina a mí tu oído! ¡Respóndeme pronto el día en que te invoco!» (Salmo 102:1-2).

Continúa declarando verdades importantes sobre YHVH:

  • «Tú en cambio, oh YHVH, permaneces para siempre, Tu Nombre pasa de generación en generación. 15 Así las naciones temerán el nombre de YHVH, Y todos los reyes de la tierra tu gloria. 16 Porque YHVH habrá reedificado a Sión, Habrá aparecido en su gloria, 17 Habrá vuelto el rostro a la oración de los desamparados, Pues no habrá despreciado su ruego» (Salmo 102:12, 15-17).

Y esta habla del futuro reino de YHVH sobre todos los pueblos de la tierra:

  • «Esto será escrito para la postrera generación, Para que un pueblo aún por crear alabe a YH, 19 Que se asomó desde su excelso Santuario. Desde los cielos YHVH se fijó en la tierra, 20 Para oír el lamento del cautivo, Para libertar a los condenados a muerte. 21 Así se pregonará en Sión la fama de YHVH, Y su alabanza en Jerusalem, 22 Cuando los pueblos y los reinos sean congregados a una, Para servir a YHVH» (Salmo 102:18-22).

A través de este capítulo, la palabra para «YHVH» y «YH» es traducida como «Señor». El salmo cierra al declarar de Él:

  • «Tú desde el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos. 26 Ellos ciertamente perecerán, pero Tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como una vestidura, Como vestido los cambiarás, y desaparecerán. 27 Pero Tú eres el mismo, Y tus años no se acaban. 28 Los hijos de tus siervos permanecerán, Y su simiente será establecida delante de ti» (Salmo 102:25-28).

Tales proclamas tan elevadas son muy específicas de YHVH y no podrían aplicarse a ningún otro ser. El cristiano y el testigo de Jehová pueden estar de acuerdo sobre en quién es YHVH, y no hay otro. Sin embargo, cuando volvemos al Nuevo Pacto, vemos algo increíble. El autor de Hebreos escribe:

  • «Pero respecto al Hijo: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos; Cetro de equidad es el cetro de tu Reino; 9 Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; Por eso te ungió, oh Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros. 10 Y: Tú, Señor, en un principio fundaste la tierra, Y los cielos son obras de tus manos. 11 Ellos perecerán, pero Tú permaneces; Todos ellos se desgastarán como una vestidura; 12 Como un manto los enrollarás, y como vestidura serán cambiados; Pero Tú eres el mismo, y tus años no se acaban» (Hebreos 1:8-12).

El autor cita dos salmos y dice que estos hablan sobre el Hijo. Ambos son testimonios poderosos de la deidad de Cristo, sin embargo y para nuestro propósito aquí, el segundo es el más importante. Note una vez más que los versículos 10-12 cita el pasaje:

  • «Tú desde el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos. 26 Ellos ciertamente perecerán, pero Tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como una vestidura, Como vestido los cambiarás, y desaparecerán. 27 Pero Tú eres el mismo, Y tus años no se acaban» (Salmo 102:25-27).

El escritor de Hebreos cita del Salmo 102, una oración a YHVH por nombre que no podría estar refiriéndose a algún otro ser. Inclusive, la cita menciona al Hijo como «Señor» (Hebreos 1:10). Una vez más, y a través del salmo en hebreo, «YHVH» es «Señor». De esta forma, la epístola a los Hebreos identifica plenamente a Jesús como YHVH, porque Jesús es Señor.

Porque Él vio Su gloria

En el evangelio de Juan leemos:

  • «Estas cosas habló Jesús, y retirándose, se escondió de ellos. 37 Porque a pesar de haber hecho tan grandes señales delante de ellos, no creían en Él; 38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién fue revelado el brazo del Señor? 39 Por esto no podían creer, porque Isaías dijo otra vez: 40 Ha cegado los ojos de ellos, y endureció el corazón de ellos, Para que no vean con los ojos, ni entiendan con el corazón, y se conviertan, y los sane. 41 Esto dijo Isaías porque vio su gloria, y habló acerca de Él» (Juan 12:36b-41).

Juan nos dice que Jesús habló «y retirándose, se escondió de ellos». Juan está explicando, «Porque a pesar de haber hecho tan grandes señales delante de ellos, no creían en Él». Aquí, Él se refiere todavía a Jesús. Es en Jesús en quienes ellos no creen, aunque había realizado señales. Juan explica la negativa de ellos en no creer en Jesús citando de Isaías 53:1 e Isaías 6:10. Entonces Juan explica que Isaías dijo estas cosas cuando él «vio su gloria y habló de él». Aquí, «él» se está todavía refiriendo a Jesús. Isaías hablaba de Jesús y vio la gloria de Jesús. Esto tiene sentido porque en Isaías 53, Isaías habló del Mesías y en Isaías 6, él vio una visión de la gloria. Pero ¿Cuál gloria vio Isaías? Él nos dice:

  • «El año de la muerte del rey Uzías vi a Adonay sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldones llenaban la Casa» (Isaías 6:1).

En la Septuaginta, la versión griega del Viejo Pacto citada con frecuencia por los escritores del Nuevo, este versículo se lee:

  • «Y sucedió que en el año en que murió el rey Uzías, vi al Señor sentado sobre un trono, elevado y resucitado, y la casa estaba llena de su gloria».

Entonces, ¿qué gloria vio Isaías al momento de escribir estas palabras? La gloria de YHVH. La gloria del Señor. Juan dice claramente que Isaías vio la gloria del Hijo (Jesús); por lo tanto, Juan identifica a Jesús el Hijo como YHVH. Cuando YHVH se manifestó a Isaías, éste no era el Padre, sino el Hijo. Por lo tanto, y aunque hay un solo YHVH, no sólo el Padre es YHVH. El Hijo es también YHVH. YHVH es Dios, un solo Dios, pero en tres personas. Nadie ha visto al Padre sino el Hijo, quien es también YHVH Dios, y quien ha dado a conocer al Padre. Cuando Isaías vio a YHVH, él estaba viendo al Hijo antes de Su encarnación en la persona de Jesús.

Yo derramaré de mi Espíritu

Todos los cuatro evangelios registran que Juan el Bautista profetizó:

  • «Yo ciertamente os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, cuyas sandalias no soy digno de llevar. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego». (Mateo 3:11. Leer también, Marcos 1:8; Juan 1:33).

Si hubiera alguna duda de que Jesús es el único de quien Dios habló, el evangelio de Juan registra:

  • «Al día siguiente, ve a Jesús que viene hacia él, y dice: ¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! 30 Éste es de quien yo dije: Detrás de mí viene un Varón que se me ha adelantado, porque era primero que yo. 31 Y yo no lo conocía, pero para que Él fuera manifestado a Israel, por eso vine yo bautizando en agua. 32 Y Juan dio testimonio, diciendo: He contemplado al Espíritu que descendía del cielo como una paloma, y permaneció sobre Él. 33 Y yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, Él me dijo: Sobre el que veas que desciende el Espíritu y permanece sobre Él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios» (Juan 1:29-34).

Entonces, y de forma incuestionable, Juan el Bautista habló de Jesús como el que sumergiría a Su pueblo en el Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo fue derramado, Jesús sería quien lo derramaría. En Hechos 1:5, Jesús conecta esta predicción con el derramamiento del Espíritu en el día de Pentecostés que ocurriría poco después de eso, en Hechos capítulo 2. Sin embargo, Pedro no ve esto como un simple cumplimiento de la profecía de Juan. Él señala hacia atrás en el tiempo; a la promesa de YHVH en el Antiguo Testamento:

  • «sino que esto es lo dicho por medio del profeta Joel: 17 Y acontecerá en los postreros días, dice Dios, Que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, Vuestros jóvenes verán visiones, Vuestros ancianos soñarán sueños, 18 Ciertamente sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 19 Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales milagrosas abajo en la tierra, Sangre, y fuego y vapor de humo, 20 El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día grande y glorioso del Señor. 21 Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo» (Hechos 2:16-21).

Pedro está citando del libro de Joel:

  • «Sabréis que Yo estoy en medio de Israel, Y que Yo soy YHVH vuestro Dios, Y que no hay ningún otro, Y mi pueblo nunca más será avergonzado. 28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, Vuestros ancianos soñarán sueños, Y vuestros jóvenes verán visiones. 29 También sobre los siervos y las siervas Derramaré mi Espíritu en aquellos días. 30 Y haré prodigios en los cielos y en la tierra, Sangre y fuego, y columnas de humo. 31 El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, Antes que llegue el día de YHVH, grande y terrible. 32 Entonces, todo el que invoque el nombre de YHVH, escapará, Porque en el monte Sión y en Jerusalem quedará un remanente, Conforme ha dicho YHVH, Y entre los supervivientes estarán los que YHVH llamó» (Joel 2:27-32).

YHVH (El Señor) dice que Él derramará de Su Espíritu. Los escritores de los evangelios, el apóstol Pedro y de hecho, el mismo Jesús, todos dicen que sería Jesús quien derramaría de «Su Espíritu». Pedro continúa diciendo claramente:

  • «Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís» (Hechos 2:33).

El Hijo es diferenciado del Padre, y es el Hijo, no el Padre quien derrama de Su Espíritu. YHVH prometió que Él mismo derramaría de Su Espíritu. Él no prometió que algún arcángel o alguno de Sus otros seres creados lo harían. Nosotros sabemos que el Padre es YHVH, pero aquí vemos que, debido a que YHVH no es mentiroso y sabemos que Él cumple Su Palabra, el Hijo derramó de Su Espíritu porque Él es también YHVH. Y el Espíritu de YHVH no puede ser una entidad separada del mismo YHVH, así que, aquí en realidad vemos al Padre, al Hijo y al Espíritu como personas distintas pero un solo YHVH Dios. El cumplimiento de esta profecía es, pues, no sólo testimonio de la deidad de Cristo sino, de hecho, ¡de la doctrina de la Trinidad!

Toda Rodilla se Doblará

En Filipenses 2, Pablo es claro de que Jesús no sólo existió personalmente antes de Su concepción humana y nacimiento, sino que lo hizo en la misma naturaleza de Dios:

  • «el cual, existiendo en forma de Dios, no quiso por usurpación ser igual con Dios, 7 sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres» (Filipenses 2:6-7).

Pablo presenta un punto similar a los colosenses declarando:

  • «Porque en Él vive corporalmente toda la plenitud de la Naturaleza Divina» (Colosenses 2:9).

En Filipenses 2, Pablo continúa dejando bien claro que Jesús no sólo existía como Dios mismo, sino que Él es el mismo YHVH Dios:

  • «para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesús el Mesías es el Señor para gloria de Dios Padre» (Filipenses 2:10-11).

Aquí, Pablo está aplicando a Jesús las palabras de Isaías, donde el mismo YHVH dice:

  • «Por mí mismo he jurado; De mi boca ha salido la sentencia, Y no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua prestará juramento» (Isaías 45:23).

YHVH jura por Él mismo de que ante Él «se doblará toda rodilla, Y toda lengua prestará juramento… ¡Sólo en YHVH hallo fuerza y salvación!» (Isaías 45:23-24). Pablo dice que este juramento de Dios se cumplirá en cada rodilla que se doble y toda lengua prestará juramente que «sólo en YHVH» se halla «fuerza y salvación». De nuevo, Jesús es identificado como YHWH, el SEÑOR. Claro está, que todo el pasaje diferencia entre el Padre y el Hijo. El Hijo voluntariamente se somete al Padre, el Padre exalta al Hijo, y el Hijo glorifica al Padre. Son dos personas distintas, pero ambos son YHVH Dios. Esto es, en lo que los cristianos siempre han creído. Una vez más, es una expresión de la doctrina cristiana de la Trinidad.

En la Biblia

  • Jesús dijo:
    • «Por eso os he dicho que en vuestros pecados moriréis. Si no creéis que Yo Soy, en vuestros pecados moriréis» (Juan 8:24).
  • Pablo escribió:
    • «Si con tu boca confiesas a Jesús como Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo, 10 porque con el corazón se cree para justicia y con la boca se confiesa para salvación. 11 Porque la Escritura dice: Todo el que cree en Él no será avergonzado. 12 Porque no hay diferencia ni de judío ni de griego, porque el mismo Señor de todos es rico para todos los que lo invocan» (Romanos 10:9-13).
  • Judas escribió:
    • «Porque han entrado disimuladamente ciertos hombres impíos (destinados desde antiguo para este juicio), los cuales convierten en lascivia la gracia de nuestro Dios, y niegan a Jesús el Mesías, nuestro único Soberano y Señor. 5 Y quiero recordaros (como a conocedores que sois de todas las cosas) que Jesús, habiendo salvado al pueblo sacándolo de la tierra de Egipto, después destruyó a los que no creyeron» (Judas 1:4-5).

En MIAPIC

  • Filipenses 2 y la deidad de Cristo
    • Jesús, quien existió como Dios, es ante quien toda rodilla se doblará, y toda confesará. Por lo tanto, Jesús es el único Dios verdadero junto con el Padre. Ellos son dos personas diferentes, pero un solo Ser Divino; el Dios eterno.
  • Juan 12:37-41 y la deidad de Cristo
    • Juan afirma que Jesús es el que vio Isaías 6. Por lo tanto, Juan identifica a Jesús como YHVH Dios.
  • Judas y la deidad de Cristo
    • Judas es uno de los libros más cortos del Nuevo Pacto, el cual contiene un solo capítulo. Sin embargo, es esas pocas líneas, Judas logra agregar al vasto testimonio bíblico sobre la deidad de Cristo.
  • ¿Señala la calma del mar a la deidad de Cristo?
    • El Salmo 107 pinta un cuadro preciso como el pintado por los escritores del evangelio, y los paralelos lo aclaran: Jesús no es solamente un profeta o incluso un Mesías simplemente humano. Jesús fue y es YHVH Dios quien tomó carne humana y habitó entre Su pueblo sin dejar de ser Dios.

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