¿Por qué Necesitamos un Mediador de Carne y Huesos?

0
211

Visite también nuestra Sección, Jesús Cristo
Visite también nuestra Sección, Cristianismo

Para los perdidos, que no cuentan con un mediador de carne y huesos entre Dios y ellos, es fácil negar cualquier tipo de mediación que venga particularmente del mismo Jesús, Dios encarnado. Y la razón, aunque simple para los iluminados, es que mientras no hayan nacido de lo alto, seguirán pensando que por sus «buenas obras» podrán obtener el lugar de ser hijos de Dios.

La Escritura entre otros pasajes, afirma:

  • «Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente» (1ª Corintios 2:14).
    • En el anterior versículo, «el hombre natural» hace referencia a un hombre NO espiritual, NO nacido de nuevo el cual, NO es guiado por el Espíritu Santo a toda verdad. Es decir, está destituido de la gloria de Dios, está muerto en sus delitos y pecados. Por esto y más, el contexto de este capítulo menciona a los que «hablamos sabiduría de Dios en misterio».
  • «Todos nosotros somos como el inmundo, y como trapo de inmundicia todas nuestras obras justas; todos nos marchitamos como una hoja, y nuestras iniquidades, como el viento, nos arrastran» (Isaías 64:6).
    • Claramente, el versículo menciona que todas las «obras justas» que pretendan hacer los impíos para acercarse a Dios son consideradas por Él mismo, «como trapo de inmundicia». Es decir, que el impío podrá pretender cumplir con los requisitos de su organización, congregación, iglesia, etc. pero si NO ha nacido de lo alto, de simiente incorruptible, todo lo que haga NO hallará gracia ante Dios.

De Acuerdo con la Biblia, ¿qué es un Mediador?

Es claro, que el mejor lugar donde podremos encontrar luz acerca de qué es un mediador, es precisamente, en el Nuevo Pacto y muy particularmente, en la epístola o carta a los Hebreos donde compara el «oficio sacerdotal levítico» como la base por la cual «el pueblo recibió la ley». Donde también se especifica que se necesitaba «otro sacerdote» (Hebreos 7:11), pero «según el poder de una vida inmortal» (Hebreos 7:16). Es importante tener en mente, 1) el oficio sacerdotal levítico; 2) «otro sacerdote» y 3) con «vida inmortal».

Los sacerdotes levitas en el Viejo Pacto actuaban como un tipo de «mediador» entre Dios y el pueblo de Israel. Nadie que NO perteneciera a la tribu de Leví podría ser sacerdote. Tampoco todo varón de la tribu de Leví podría ser sacerdote mediador. Solo los descendientes de Aaron podían ser sacerdotes. Repasemos algunos versículos del Viejo Pacto:

  • «Entonces harás que se acerque a ti, de entre los hijos de Israel, tu hermano Aarón, y con él sus hijos, para que me sirvan como sacerdotes: Aarón, con Nadab y Abiú, Eleazar e Itamar, hijos de Aarón» (Éxodo 28:1).
  • «… y harán vestiduras sagradas para tu hermano Aarón y para sus hijos, a fin de que me sirvan como sacerdotes» (Éxodo 28:4).

(NOTA: Si desea conocer más acerca de estos sacerdotes descendientes de Aaron, escriba o busque en una concordancia, la palabra «sacerdote»).

Mediaban Entre Dios y el Pueblo por sus Pecados

Cada vez que un judío pecaba, era necesario que se acercara a un sacerdote con una ofrenda relacionada con su pecado o pecados. El sacerdote presentaba esta ofrenda como intermediario que era entre Dios y el pecador. Después de cumplido el rito, el pecado del pecador quedaba cubierto. La misma ley aplicaba para el sacerdote. Como hombre mortal que era, él también debía presentar ofrenda por su pecado o pecados (Levítico 4:3-12).[1]

También existía en la ley, «la ofrenda por el pecado para toda la congregación de Israel».[2] Los interesante de este rito, era que «los ancianos de la congregación» eran quienes, colocaban «sus manos sobre la cabeza del novillo delante del Señor» (Levítico 4:15), obrando así, como mediadores ante el pueblo. Posteriormente, el sacerdote terminaba de hacer el rito conforme a la ley.

Ineludiblemente, el papel de mediador entre Dios y el pecador, y de acuerdo con toda la ley del Viejo Pacto fue llevado a cabo por hombres mortales, tan pecadores como los mismos pecadores dentro de la nación judía. Tanto así, que estos sacerdotes también tenían que cumplir con sus ritos de limpieza para que sus pecados fueran cubiertos, antes de presentar las ofrendas de sus compatriotas.

¿Por qué el Señor Eliminó a los Sacerdotes Levitas Humanos y Mortales?

Existen muchas causas para ser descritas en este artículo tan corto. Pero podríamos iniciar simplemente con Gálatas 4:4. La Traducción en lenguaje actual – TLA, traduce este versículo así:

  • «Pero, cuando llegó el día señalado por Dios, él envió a su Hijo, que nació de una mujer y se sometió a la ley de los judíos».

Simples razones para el envío del Hijo de Dios:

  • «¿Qué es para mí la abundancia de vuestros sacrificios? —dice el Señor. Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de ganado cebado; y la sangre de novillos, corderos y machos cabríos no me complace» (Isaías 1:11).
  • «¡Maldito sea el engañador que tiene un macho en su rebaño, y lo promete, pero sacrifica un animal dañado al Señor! Porque yo soy el Gran Rey —dice el Señor de los ejércitos— y mi nombre es temido entre las naciones» (Malaquías 1:14).

Dios hablando sobre el oficio sacerdotal levítico y la debilidad de este, en el Nuevo Pacto lo registra así:

  • «Dios elige a los jefes de los sacerdotes para que ayuden al pueblo, y para que presenten las ofrendas y sacrificios, para que Dios los perdone. 2 Y como a esos sacerdotes también les resulta difícil obedecer a Dios, pueden mostrarse pacientes con los ignorantes y pecadores. 3 Por eso tienen que presentar ofrendas y sacrificios, para que Dios perdone los pecados del pueblo, y también los de ellos. 4 Pero nadie puede ser jefe de los sacerdotes sólo porque así lo quiere, sino que Dios es quien lo elige y le da ese honor. Así lo hizo Dios cuando escogió a Aarón como jefe de los sacerdotes» (Hebreos 5:1-4).

Resumamos: 1) Dios es quien constituye (elige) a los sacerdotes para presentar «las ofrendas y los sacrificios» (vv. 1, 4). 2) Estos sacerdotes humanos debían «mostrarse pacientes con los ignorantes y pecadores», porque ellos también eran pecadores. 3) Dios perdonaba «los pecados del pueblo, y también los de ellos». ¿Por qué? Porque NINGUNO era perfecto como lo es Dios. Además, ninguno tenía «vida inmortal».

Por lo tanto, y más, Dios, demandaba un sacrificio divino; un sacrificio que simplemente NO cubriera pecados; sino que los quitara de verdad. Pecados tanto en el pasado como en el presente y el futuro. Necesitaba entregar a Su Corderito en sacrificio para el perdón de pecados. Alguien que NO fuera mortal; que NO fuera hombre con pecado; que Su sangre fuera divina y que fuera PERFECTO en todo. Por eso, Hebreos 5:5, declara que, «Cristo no se glorificó a sí mismo para hacerse Sumo Sacerdote, sino que lo glorificó el que le dijo: HIJO MÍO ERES TÚ, YO TE HE ENGENDRADO HOY» (cf. Salmo 2:7) y este NUEVO «Sumo Sacerdote» es «SACERDOTE PARA SIEMPRE SEGÚN EL ORDEN DE MELQUISEDEC» (Hebreos 5:6. cf Salmo 110:4). Es decir, en griego es: «hiereus eis ton aiōna kata tēn taxin Melchisedek».

Resumamos Brevemente

Dios se cansó de los sacrificios de Su pueblo. Pretendieron engañarlo, haciendo sus sacrificios cuando su corazón estaba lejos de Él. Le ofrecían animales enfermos y con defectos. Pero en el tiempo preciso o cumplimiento de Su tiempo, Dios envió a Su Hijo engendrado por el Espíritu Santo en María y constituido Sumo Sacerdote sobre TODOS los sacerdotes según el orden de Melquisedec.

¿Por qué Sabemos que Jesús es «HOMBRE» en estos momentos?

Antes de iniciar la parte final de este corto artículo, pensemos: ¿Puede un «ser espiritual» compadecerse de nuestras debilidades? ¿Cómo pudiera hacerlo sino es carne y huesos como lo es Jesús hombre? Si usted, en su debilidad peca contra Dios, un ser espiritual que NO haya padecido en la carne lo que usted pueda padecer no podría compadecerse de usted. Un espíritu NO experimentaría ningún dolor físico, no sería librado o podría librar a alguien de tentación. Por eso la Escritura afirma en Hebreos 4:

  • Los hijos de Dios hemos entrado en Su reposo:
    • «Porque los que hemos creído entramos en ese reposo, tal como Él ha dicho: COMO JURÉ EN MI IRA: «NO ENTRARÁN EN MI REPOSO», aunque las obras de Él estaban acabadas desde la fundación del mundo» (v. 3).
  • Los hijos de Dios «tenemos un gran sumo sacerdote» el cual se compadece de nuestras debilidades:
    • «El diablo le puso a Jesús las mismas trampas que nos pone a nosotros para hacernos pecar, sólo que Jesús nunca pecó. Por eso, él puede entender que nos resulta difícil obedecer a Dios» (Hebreos 4:15 – Traducción en lenguaje actual – TLA).
  • Los hijos de Dios recibimos misericordia y hallamos gracia «para la ayuda oportuna”:
    • «Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna» (Hebreos 4:16).

¿Cómo puede alguien que cree que Jesús es «espíritu» en el cielo para que sea entendido de que le resulta difícil obedecer a Dios? ¿O cómo puede un ángel dar misericordia y gracia «para la ayuda oportuna» siendo una simple criatura? No puede. A menos que …

Jesús es Hombre en Estos Momentos

Así es. Si Jesús no fuera hombre en estos momentos, NO podría interceder o mediar por los hijos de Dios. Por eso, los que NO son hijos de Dios NO tienen un intercesor; ni en espíritu (un ángel), ni en carne y huesos (Jesús). Por lo tanto, todavía están perdidos en sus delitos y pecados. Porque, ¿quién es el que perdona pecados sino es Dios mismo?

Por eso, la Palabra registra:


«Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre» (1ª Timoteo 2:5).


La Palabra confirma que antes de subir al cielo, es decir, después de Su resurrección, Jesús siguió siendo hombre:

  • «Mirad mis manos y mis pies, que soy yo mismo; palpadme y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo» (Lucas 24:39).
  • «Porque esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: NO SERÁ QUEBRADO HUESO SUYO. 37 Y también otra Escritura dice: MIRARÁN AL QUE TRASPASARON» (Juan 19:36-37).
    • Una pregunta de simple lógica. Juan usa las palabras de Zacarías 12:10, ¿puede usted mirar a un espíritu y ver (literalmente) en este, a la persona del Hijo para cuando regrese? No me imagino a nadie viendo un ser espiritual, etéreo como un ángel o un demonio. A menos, que tomen forma de hombre o que sea un hombre como lo es Jesús en estos momentos.

En otro lugar habla de Jesús como Hijo del Hombre:

  • «Y le dijo: En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre» (Juan 1:51).
  • «Por eso Jesús dijo: Cuando levantéis al Hijo del Hombre, entonces sabréis que yo soy y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo estas cosas como el Padre me enseñó» (Juan 8:28).
  • «y en medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre[a: O, a un hijo de hombre], vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro».

Si no creemos que Jesús es Hijo de Dios, menos creerán que es Hijo del Hombre el cual se encuentra en estos momentos en el cielo.

Notas a pie de página:

[1] Para un amplio estudio sobre las ofrendas por el pecado, puede leer de David Guzik, LEVÍTICO 4 – OFRENDAS POR EL PECADO. https://www.blueletterbible.org/Comm/guzik_david/spanish/StudyGuide_Lev/Lev_04.cfm
[2] Ibíd.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí