Tabla con versículos que incluyen la palabra «iglesia»

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¿Qué es Evangelismo?
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17 de octubre de 2014

A continuación, hay una lista de cada versículo del Nuevo Pacto que contiene la palabra griega, «ekklésia», que ha sido traducida como iglesia (#1577. Diccionario Strong). Hay 115 casos en 112 versículos. El propósito de esta tabla, es mostrar las diferentes formas que la palabra «iglesia» es usada. Diferentes grupos, afirman que la «iglesia» de ellos es la única iglesia verdadera, así que pensé que sería un estudio interesante ver, cómo esta palabra es usada. La categorización de «cuerpo de Cristo», y «pueblo de Dios», son básicamente idénticas, pero las dejo separadas principalmente por Hechos 7:38, el cual usa la palabra griega, «ekklésia», con referencia a los israelitas en el tiempo de Moisés.

Versículo Cuerpo de Cristo Reunión de personas Iglesias locales Pueblo de Dios Cuerpo eclesiástico
«Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella» (Mateo 16:18). x x
«Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos» (Mateo 18:17). x x
«alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos» (Hechos 2:47). x
«Y vino un gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que supieron estas cosas» (Hechos 5:11). x x
«Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos» (Hechos 7:38). x
«Y Saulo estaba de completo acuerdo con ellos en su muerte. En aquel día se desató una gran persecución en contra de la iglesia en Jerusalén, y todos fueron esparcidos por las regiones de Judea y Samaria, excepto los apóstoles» (Hechos 8:1). x
«Pero Saulo hacía estragos en la iglesia entrando de casa en casa, y arrastrando a hombres y mujeres, los echaba en la cárcel» (Hechos 8:3). x
«Entretanto la iglesia gozaba de paz por toda Judea, Galilea y Samaria, y era edificada; y andando en el temor del Señor y en la fortaleza del Espíritu Santo, seguía creciendo» (Hechos 9:31). x x x
«Y la noticia de esto llegó a oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía» (Hechos 11:22). x
«y cuando lo encontró, lo trajo a Antioquía. Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía» (Hechos 11:26). x
«Por aquel tiempo el rey Herodes echó mano a algunos que pertenecían a la iglesia para maltratarlos» (Hechos 12:1). x x x
«Así pues, Pedro era custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía oración ferviente a Dios por él» (Hechos 12:5). x x
«En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo» (Hechos 13:1). x
«Después que les designaron ancianos en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído» (Hechos 14:23). x
«Cuando llegaron y reunieron a la iglesia, informaron de todas las cosas que Dios había hecho con ellos, y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe» (Hechos 14:27). x
«Así que, siendo enviados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, relatando detalladamente la conversión de los gentiles, y causaban gran gozo a todos los hermanos» (Hechos 15:3). x
«Cuando llegaron a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos, e informaron de todo lo que Dios había hecho con ellos» (Hechos 15:4). x
«Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, escoger de entre ellos algunos hombres para enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres prominentes entre los hermanos» (Hechos 15:22). x x
«Y viajaba por Siria y Cilicia confirmando a las iglesias» (Hechos 15:41). x
«Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y diariamente crecían en número» (Hechos 16:5). x
«Al desembarcar en Cesarea, subió a Jerusalén para saludar a la iglesia, y luego descendió a Antioquía» (Hechos 18:22). x
«Así que unos gritaban una cosa y otros otra, porque había confusión en la asamblea, y la mayoría no sabía por qué razón se habían reunido» (Hechos 19:32). x
«Pero si demandáis algo más que esto, se decidirá en asamblea legítima» (Hechos 19:39). x
«Y habiendo dicho esto, despidió la asamblea» (Hechos 19:41). x
«Y desde Mileto mandó mensaje a Efeso y llamó a los ancianos de la iglesia» (Hechos 20:17). x
«Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual el Espíritu Santo os ha hecho obispos para pastorear la iglesia de Dios, la cual Él compró con su propia sangre» (Hechos 20:28). x
«Os recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea» (Romanos 16:1). x
«los cuales expusieron su vida por mí, a quienes no solo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles» (Romanos 16:4). x x
«Saludad también a la iglesia que está en su casa. Saludad a mi querido hermano Epeneto, que es el primer convertido a Cristo en Asia» (Romanos 16:5). x
«Saludaos los unos a los otros con un beso santo. Todas las iglesias de Cristo os saludan» (Romanos 16:16). x
«Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia, os saluda. Erasto, el tesorero de la ciudad, os saluda, y el hermano Cuarto» (Romanos 16:23). x
«a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que en cualquier parte invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro» (1ª Corintios 1:2). x
«Por esta razón os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, y él os recordará mis caminos, los caminos en Cristo, tal como enseño en todas partes, en cada iglesia» (1ª Corintios 4:17). x
«Entonces, si tenéis tribunales que juzgan los casos de esta vida, ¿por qué ponéis por jueces a los que nada son en la iglesia?» (1ª Corintios 6:4). x
«Fuera de esto, según el Señor ha asignado a cada uno, según Dios llamó a cada cual, así ande. Y esto ordeno en todas las iglesias» (1ª Corintios 7:17). x
«No seáis motivo de tropiezo ni a judíos, ni a griegos, ni a la iglesia de Dios» (1ª Corintios 10:32). x x x
«Pero si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni la tienen las iglesias de Dios» (1ª Corintios 11:16). x x
«Pues, en primer lugar, oigo que cuando os reunís como iglesia hay divisiones entre vosotros; y en parte lo creo» (1ª Corintios 11:18). x
«¿Qué? ¿No tenéis casas para comer y beber? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios y avergonzáis a los que nada tienen? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabaré» (1ª Corintios 11:22). x
«Y en la iglesia, Dios ha designado: primeramente, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego, milagros; después, dones de sanidad, ayudas, administraciones, diversas clases de lenguas» (1ª Corintios 12:28). x x
«El que habla en lenguas, a sí mismo se edifica, pero el que profetiza edifica a la iglesia» (1ª Corintios 14:4). x x
«Yo quisiera que todos hablarais en lenguas, pero aún más, que profetizarais; pues el que profetiza es superior al que habla en lenguas, a menos de que las interprete para que la iglesia reciba edificación» (1ª Corintios 14:5). x x
«Así también vosotros, puesto que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para la edificación de la iglesia» (1ª Corintios 14:12). x x
«sin embargo, en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para instruir también a otros, antes que diez mil palabras en lenguas» (1ª Corintios 14:19). x
«Por tanto, si toda la iglesia se reúne y todos hablan en lenguas, y entran algunos sin ese don o son incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?» (1ª Corintios 14:23). x x
«Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios» (1ª Corintios 14:28). x x
«porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz, como en todas las iglesias de los santos» (1ª Corintios 14:33). x x
«Las mujeres guarden silencio en las iglesias, porque no les es permitido hablar, antes bien, que se sujeten como dice también la ley» (1ª Corintios 14:34).
«Y si quieren aprender algo, que pregunten a sus propios maridos en casa; porque no es correcto que la mujer hable en la iglesia» (1ª Corintios 14:35). x
«Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios» (1ª Corintios 15:9). x x
«Ahora bien, en cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también como instruí a las iglesias de Galacia» (1ª Corintios 16:1). x
«Las iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan muy afectuosamente en el Señor» (1ª Corintios 16:19). x
«Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo: A la iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya» (2ª Corintios 1:1). x
«Ahora, hermanos, os damos a conocer la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia» (2ª Corintios 8:1). x
«Y junto con él hemos enviado al hermano cuya fama en las cosas del evangelio se ha divulgado por todas las iglesias» (2ª Corintios 8:18). x x
«y no solo esto, sino que también ha sido designado por las iglesias como nuestro compañero de viaje en esta obra de gracia, la cual es administrada por nosotros para la gloria del Señor mismo, y para manifestar nuestra buena voluntad» (2ª Corintios 8:19). x
«En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador entre vosotros; en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias y gloria de Cristo» (2ª Corintios 8:23). x
«Por tanto, mostradles abiertamente ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestra razón para jactarnos respecto a vosotros» (2ª Corintios 8:24). x
«A otras iglesias despojé, tomando salario de ellas para serviros a vosotros» (2ª Corintios 11:8).
«Además de tales cosas externas, está sobre mí la presión cotidiana de la preocupación por todas las iglesias» (2ª Corintios 11:28). x
«Pues ¿en qué fuisteis tratados como inferiores a las demás iglesias, excepto en que yo mismo no fui una carga para vosotros? ¡Perdonadme este agravio!» (2ª Corintios 12:13). x
«y todos los hermanos que están conmigo:A las iglesias de Galacia» (Gálatas 1:2). x
«Porque vosotros habéis oído acerca de mi antigua manera de vivir en el judaísmo, de cuán desmedidamente perseguía yo a la iglesia de Dios y trataba de destruirla» (Gálatas 1:13). x
«Pero todavía no era conocido en persona en las iglesias de Judea que eran en Cristo» (Gálatas 1:22). x
«Y todo sometió bajo sus pies, y a Él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia» (Efesios 1:22). x
«a fin de que la infinita sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en las regiones celestiales» (Efesios 3:10). x
«a Él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén» (Efesios 3:21). x
«Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo Él mismo el Salvador del cuerpo» (Efesios 5:23). x
«Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo» (Efesios 5:24). x
«Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella» (Efesios 5:25). x
«a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada» (Efesios 5:27). x
«Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia» (Efesios  5:29). x
«Grande es este misterio, pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia» (Efesios  5:32). x
«en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de la ley, hallado irreprensible» (Filipenses 3:6). x
«Y vosotros mismos también sabéis, filipenses, que al comienzo de la predicación del evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino vosotros solos» (Filipenses 4:15). x
«Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía» (Colosenses 1:18). x
«Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros, y en mi carne, completando lo que falta de las aflicciones de Cristo, hago mi parte por su cuerpo, que es la iglesia» (Colosenses 1:24). x
«Saludad a los hermanos que están en Laodicea, también a Ninfas y a la iglesia que está en su casa» (Colosenses 4:15). x
«Cuando esta carta se haya leído entre vosotros, hacedla leer también en la iglesia de los laodicenses; y vosotros, por vuestra parte, leed la carta que viene de Laodicea» (Colosenses 4:16). x
«Pablo , Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia a vosotros y paz» (1ª Tesalonicenses 1:1). x
«Pues vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea, porque también vosotros padecisteis los mismos sufrimientos a manos de vuestros propios compatriotas, tal como ellos padecieron a manos de los judíos» (1ª Tesalonicenses 2:14). x
«Pablo , Silvano y Timoteo: A la iglesia de los tesalonicenses en Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo» (2ª Tesalonicenses 1:1). x
«de manera que nosotros mismos hablamos con orgullo de vosotros entre las iglesias de Dios, por vuestra perseverancia y fe en medio de todas las persecuciones y aflicciones que soportáis» (2ª Tesalonicenses 1:4). x
«(pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?)» (1ª Timoteo 3:5). x
«pero en caso que me tarde, te escribo para que sepas cómo debe conducirse uno en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y sostén de la verdad» (1ª Timoteo 3:15). x x x
«Si alguna creyente tiene viudas en la familia, que las mantenga, y que la iglesia no lleve la carga para que pueda ayudar a las que en verdad son viudas» (1ª Timoteo 5:16). x x
«y a la hermana Apia, y a Arquipo, nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa» (Filemón 1:2). x
«diciendo: Anunciaré tu nombre a mis hermanos,en medio de la congregación te cantaré himnos» (Hebreos 2:12). x
«a la asamblea general e iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos, y a Dios, el Juez de todos, y a los espíritus de los justos hechos ya perfectos» (Hebreos 12:23). x x
«¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor» (Jacobo 5:14). x x
«pues ellos dan testimonio de tu amor ante la iglesia. Harás bien en ayudarles a proseguir su viaje de una manera digna de Dios» (3ª Juan 1:6). x
«Escribí algo a la iglesia, pero Diótrefes, a quien le gusta ser el primero entre ellos, no acepta lo que decimos» (3ª Juan 1:9). x x
«Por esta razón, si voy, llamaré la atención a las obras que hace, acusándonos injustamente con palabras maliciosas; y no satisfecho con esto, él mismo no recibe a los hermanos, se lo prohíbe a los que quieren hacerlo y los expulsa de la iglesia» (3ª Juan 1:10). x x x
«Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia a vosotros y paz, de aquel que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono» (Apocalipsis 1:4). x
«que decía: Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea» (Apocalipsis 1:11). x
«En cuanto al misterio de las siete estrellas que viste en mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias» (Apocalipsis 1:20). x
«Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que anda entre los siete candelabros de oro, dice esto» (Apocalipsis 2:1). x
«El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios» (Apocalipsis 2:7). x
«Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el último, el que estuvo muerto y ha vuelto a la vida, dice esto» (Apocalipsis 2:8). x
«El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda» (Apocalipsis 2:11). x
«Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos, dice esto» (Apocalipsis 2:12). x
«El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe» (Apocalipsis 2:17). x
«Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, que tiene ojos como llama de fuego, y cuyos pies son semejantes al bronce bruñido, dice esto» (Apocalipsis 2:18). x
«Y a sus hijos mataré con pestilencia, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña las mentes y los corazones, y os daré a cada uno según vuestras obras» (Apocalipsis 2:23). x
«El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias» (Apocalipsis 2:29). x x x
«Y escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, pero estás muerto» (Apocalipsis 3:1). x
«El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias» (Apocalipsis 3:6). x x x
«Y escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra, y cierra y nadie abre, dice esto» (Apocalipsis 3:7). x
«El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias» (Apocalipsis 3:13). x x x
«Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: El Amén, el Testigo fiel y verdadero, el Principio de la creación de Dios, dice esto» (Apocalipsis 3:14). x
«El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias» (Apocalipsis 3:22). x x x
«Yo, Jesús, he enviado a mi ángel a fin de daros testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de David, el lucero resplandeciente de la mañana» (Apocalipsis 22:16). x x x

 

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