Asambleas de Yahweh (Assemblies of Yahweh)

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Por, Jacob Allee

Las Asambleas de Yahweh es un movimiento religioso con sede en Bethel, Pennsylvania, fundado el 5 de febrero de 1966[1] por Jacob O. Meyer, quien es el «Anciano Director» de las Asambleas de Yahweh. A continuación la manera cómo las Asambleas de Yahweh se presentan en su sitio web:

  • «Las Asambleas de Yahweh es una organización religiosa sin ánimo de lucro con sede internacional ubicadas en Bethel, Pennsylvania. Doctrinalmente, las Asambleas de Yahweh sostienen una posición conservadora en la interpretación bíblica. Afirmamos que la enseñanza de las Sagradas Escrituras deben ser interpretadas de la forma más literal posible y sus preceptos obedecidos fielmente por creyentes dedicados. Frente a las grandes religiones del occidente, el cristianismo y el judaísmo, las Asambleas de Yahweh sostienen hoy una posición similar a la de los nazarenos, mencionados en Hechos 24:5. Como hicieron los nazarenos, hoy, las Asambleas de Yahweh se esfuerzan por llevar a cabo la descripción de los verdaderos adoradores encontrada en Apocalipsis 12:17 y 14:12, guardando los mandamientos de Yahweh y manteniendo una fe viva en el Mesías».[2]

Doctrina de las Asambleas de Yahweh

Las ADY es algo a si como una amalgama del judaísmo ortodoxo y cristianismo. En algunos aspectos, ellos, son una clase de judaísmo mesiánico, aunque no están dispuestos a alinearse con los judíos por Jesús.

  1. Las ADY reconocen, tanto el Viejo como el Nuevo Pacto de la Biblia, ser Escritura inspirada y sostienen una lectura muy literal del texto. Sostienen que el Viejo Pacto debe ser la «base de nuestra fe» a través del cual el Nuevo debe ser visto y por el cual debe ser interpretado.[3] La doctrina de las Asambleas, enseña que las leyes del Viejo Pacto deben ser todavía observadas estrictamente por aquellos que reconocen que Yahshua; esto es, Jesús, es el Mesías. Como tal, todos los mandamientos, festivales, fiestas, Shabbatot (días de reposo), etc., deben ser guardados exactamente como se afirma en el Viejo Pacto. La única excepción es que el sacrificio de los animales y las ofrendas de comida y bebida son ahora celebradas en un sentido “espiritual” más que en una forma literal.[4] Las Asambleas son también un grupo en contra de la Trinidad. En el artículo 5 de su declaración de fe, afirman: «Encontramos que la doctrina trinitaria es extraña a las Escrituras inspiradas».[5] También creen que Yahshua era preexistente con el Padre, pero lo diferencian en el compartir la deidad de Dios con el Padre.[6] «En la doctrina del Espíritu Santo, las Asambleas lo tratan, no como una persona que pertenece al único ser que es Dios sino que más bien hablan de Él como un poder que emana de Dios el Padre. Se cree que una persona recibe al Espíritu Santo al momento del bautismo».[7]Con relación al bautismo, las Asambleas enseñan que los creyentes deben ser solamente bautizados en el nombre de Yahshua, afirmando…
  • «… que el agua del bautismo es un acto necesario que sigue al arrepentimiento (Hechos 2:38; Mateo 3:13-17); que este bautismo es por inmersión en agua, y debe hacerse, como antes una vez, en el Nombre de Yahshua el Mesías».[8]

Además, las Asambleas se adhieren también a la herejía del aniquilacionismo[9] la enseñanza de que el «castigo eterno» es lo mismo que la «destrucción completa», queriendo decir con esto, que eventualmente, el impío dejará de existir después de un tiempo no de terminado de sufrimiento. Específicamente, la declaración doctrinal de las Asambleas, específicamente dice que ellos, «desautorizan un tormento eterno en un infierno siempre ardiente».

Crítica bíblica

Con respecto a la inspiración de la Escritura, podríamos tener un pequeño desacuerdo. Tanto el Viejo como el Nuevo Pacto son, indudablemente la infalible, inspirada Palabra del Dios viviente. Aun más, es crucial que cualquier lectura del Nuevo Pacto esté fundamentada en la realidad de que está indisolublemente ligada al Viejo y de que el cristianismo es una religión, muy «judía». Si no nos fundamentamos en la historia de la redención de Dios a través del pueblo judío, y de lo que Él les habló a ellos y por medio de ellos, indudablemente, dejaremos de entender mucho de lo que el Nuevo Pacto nos está diciendo. Ciertamente, tanto el Señor Jesús como los apóstoles a menudo citaron e hicieron uso del Viejo Pacto en sus enseñanzas.

Donde queremos presentar alguna precaución con relación al punto de vista de las Asambleas acerca de la Biblia, es que parece ser que ellos no toman en cuenta la relación de la vida sin pecado y obediente de Cristo, Su muerte y resurrección que tuvo en el Antiguo Pacto. Es decir, que Jesús estableció el Nuevo Pacto a través de Su vida, muerte y resurrección. La enseñanza de Cristo es clara en cuanto a que aunque Él no vino a abolir la ley, Él la vino a cumplir en nuestro nombre. Mateo 5:17-20, registra:

  • «No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. 18 Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. 19 Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos».

Entonces, la ley de Dios es todavía la medida por la que el mundo será juzgado aparte de una relación con Jesucristo; pero en Cristo la ley fue cumplida para todos aquellos que creen en Él. La declaración de Jesús: «Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos», es preocupante si intentamos cumplir la ley mejor de lo que lo hicieron los fariseos. Los fariseos eran expertos en guardar los mandamientos de la ley, de hecho, y de acuerdo a Jesús, no le quitaban nada a esta. Gracias a Dios que la Biblia enseña que nuestra justicia viene a través de la fe en Cristo Jesús, cuya obediencia perfecta es aplicada a aquellos que creen en Él.

  • «Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada por la ley y los profetas; 22 es decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen; porque no hay distinción; 23 por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús, 25 a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, 26 para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús» (Romanos 3:21-26).

Así, mientras podemos apreciar el alto punto de vista que las Asambleas tienen de la Escritura, hay que señalar que ellos no la están interpretando a la luz de la enseñanza del Nuevo Pacto con relación al efecto que este Nuevo Pacto tiene sobre el Viejo. No estamos bajo la obligación de guardar la ley de Dios para obtener justicia, porque Cristo, el supremo justo, ha cumplido la ley para nuestro beneficio a través de Su perfecta obediencia al Padre.

Con relación a la naturaleza de Dios y a la Santísima Trinidad, debemos objetar la postura de las Asambleas sobre la persona de Jesús, la del Espíritu Santo y el desprecio declarado de la enseñanza de la Escritura con relación a la naturaleza trina de Dios.

Para empezar, Jesús no se enseña en las Escrituras como un simple ser preexistente; sino EL ser existente, sinónimo de Dios, aunque no obstante, diferente en Su persona del Padre y del Espíritu. La Palabra, enfáticamente enseña:

  • «En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Él estaba en el principio con Dios. 3 Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. 4 En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 5 Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron. 14 Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad» (Juan 1:1-4, 14).

Existen muchas referencias a la verdadera deidad de Cristo en el Nuevo Pacto: Juan 20:28; Marcos 14:61-65; Tito 2:13; para nombrar algunas.

Deberíamos seguir en desacuerdo con el hecho de que las Asambleas no sólo niegan la verdadera deidad del Espíritu Santo, sino que también parecen no reconocer siquiera la realidad de la persona (o personalidad) del Espíritu Santo. La doctrina de las Asambleas reduce el Espíritu Santo a una emanación del poder de Dios, más que considerarlo por lo que realmente es, o sea, una persona única, real y parte del ser de Dios.

Considere lo que Jesús dice en Juan 14:26, con relación al Espíritu Santo:

  • «Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho».

Note el pronombre personal «Él» con referencia al Espíritu Santo. El concepto de las Asambleas acerca del Espíritu Santo como «el poder todopoderoso del Padre Celestial y el Mesías»[10] falla completamente porque la Biblia describe al Espíritu de Dios como una persona y no simplemente como una fuente de poder que viene del Padre y del Mesías. Note que esta referencia al Espíritu Santo, como una persona, no es un simple acontecimiento; también es mencionado en Juan 15:26-27; 16:5-15. Se dice además que el Espíritu Santo hace cosas que no tienen sentido; a menos que estemos hablando de Él como una persona. Por ejemplo, ¿puede alguien mentirle a una fuerza impersonal? Sin embargo, en Hechos 5:1-6, vemos que Ananías le miente al Espíritu Santo y vemos también como es identificado como Dios.

  • «Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una propiedad, 2 y se quedó con parte del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo la otra parte, la puso a los pies de los apóstoles. 3 Mas Pedro dijo: Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del terreno? 4 Mientras estaba sin venderse, ¿no te pertenecía? Y después de vendida, ¿no estaba bajo tu poder? ¿Por qué concebiste este asunto en tu corazón? No has mentido a los hombres sino a Dios. 5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró; y vino un gran temor sobre todos los que lo supieron» (Hechos 5:1-5).

Con relación al bautismo, las Asambleas ignoran o rechazan una vez más la clara enseñanza de las Escrituras. La declaración doctrinal de ellos, dice: «…el bautismo es inmersión en agua, como antes una vez, en el Nombre de Yahshua el Mesías». Es obviamente doloroso que el concepto de bautizar en el sólo nombre de Yahshua (Jesús), está en directa contradicción de la enseñanza de Jesús mismo: «Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mateo 28:19). La violación de este mandamiento de Jesús, por parte de las Asambleas es tanto descarado como obvio (Note también que todos tres, el Padre, el Hijo y el Espíritu, son el «nombre» singular por el cual los creyentes deben ser bautizados). Esto sugiere fuertemente una relación trinitaria de tres personas distintas en un ser.

Aun más, está la enseñanza de las Asambleas de que el Espíritu Santo se recibe después del bautismo por la imposición de manos por los ancianos de la iglesia. Esto también contradice la enseñanza escritural:

  • «En Él también vosotros, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído, fuisteis sellados en Él con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que nos es dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida de Dios, para alabanza de su gloria» (Efesios 1:13-14).

El Espíritu Santo entra a habitar en la vida de los creyentes inmediatamente ellos creen el evangelio de Cristo, no es un acto posterior al bautismo.

Finalmente, y con relación a la falsa enseñanza de las Asambleas del aniquilacionismo, la Biblia es, claramente enfática de que el castigo del malvado es tormento eterno en el lago de fuego y azufre, un lugar de sufrimiento consciente. La noción de que este es temporal o de que después de un tiempo el malvado deja de existir y son, totalmente destruidos, es anti bíblica.

  • «Y subieron sobre la anchura de la tierra, rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el diablo que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también están la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos» (Apocalipsis 20:9-10).

El lago de fuego y azufre es un lugar donde aquellos que vayan a ir, «… serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos», no es un lugar de espera temporal ni un lugar donde el injusto sufrirá por un tiempo y después desaparece en una no existencia. Este lugar es real y dura para siempre, y «allí será el lloro y el crujir de dientes» (Mateo 13:42) debido a que el castigo es consciente.

Conclusión

Resumiendo, las Asambleas de Yahweh son legalistas que imponen las leyes del Antiguo Testamento y mandamientos a pesar del hecho de que Jesús las cumplió para nosotros; rechazan la doctrina bíblica de la Trinidad al negar la deidad de Cristo y la persona y deidad del Espíritu Santo; también rechazan la doctrina bíblica del bautismo, practicándolo en el nombre de Yahshua solamente; y además, enseñan que la gehena no es un castigo eternal consciente y que el malvado será totalmente destruido.

Las Asambleas son, por lo tanto, una falsa expresión del cristianismo con un evangelio basado en obras que no salvarán a nadie y con un entendimiento sesgado de la Escritura en otros puntos numerosos de doctrina fundamental. Como creyentes debemos orar por ellos y si se nos da la oportunidad, compartir el evangelio de la gracia con ellos y explicarles desde la Escritura quién es verdaderamente Dios.

Notas a pie de página:

[1] facebook.com/pages/Assemblies-of-Yahweh/205177146177938?sk=info
[2] assembliesofyahweh.com/index.htm#
[3] assembliesofyahweh.com/SOD.htm#l
[4] assembliesofyahweh.com/SOD.htm#6
[5] assembliesofyahweh.com/SOD.htm#5
[6] assembliesofyahweh.com/SOD.htm#3
[7] assembliesofyahweh.com/SOD.htm#5
[8] assembliesofyahweh.com/SOD.htm#9
[9] assembliesofyahweh.com/SOD.htm#21
[10] assembliesofyahweh.com/SOD.htm#5

 

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