Los amish y el rechazo

0
643

Visite también nuestra Sección, Amish
Visite también nuestra Sección, Listado de grupos y de movimientos

Por, Luke Wayne
31 de octubre de 2016

Uno de los aspectos más controversial de los amish, es la práctica del rechazo. Este rechazo, significa romper la mayoría de las formas de contacto social con miembros excomulgados o con aquellos que abandonan los amish después de convertirse en miembros. A los amish no se les permite comer en la misma mesa que un miembro rechazado ni aceptar regalos, viajes u otros servicios de ellos. Los límites exactos de interacción son diferentes de una comunidad amish a la siguiente, pero el rechazar siempre involucra un grado estricto e intencionalmente doloroso de separación de la comunidad, incluidos los miembros de la familia. El propósito de rechazar es proteger a la comunidad separando cualquier influencia negativa, mientras que, idealmente, se utiliza la vergüenza y el dolor de la separación para traer a la persona a la comunión adecuada. Si después de un tiempo, el miembro rechazado regresa a su comunidad en arrepentimiento, será recibido nuevamente en la comunidad.

¿A quiénes se les aplica este rechazo amish?

Sólo a los miembros bautizados, y los amish sólo bautizan a personas adultas en la iglesia. Los padres amish nunca deberán rechazar a sus hijos jóvenes debido a que no están bautizados y por lo tanto, no son miembros de una iglesia amish. Tampoco rechazan a los extraños o aun a los miembros de la familia que han escogido no recibir el bautismo, aunque sus relaciones con adultos no miembros de la iglesia amish son, de alguna forma, limitadas. Por lo general, no se apresuran a rechaza un miembro. Los amish son amonestados al menos tres veces y se les da la oportunidad de arrepentirse antes de ser rechazados. Los miembros amish pueden ser rechazados por tres razones generales.

  1. Pecado no arrepentido: En cierto sentido, los amish dirán que esta es la única razón por la que rechazan a una persona. Las otras dos razones se remontan a los pecados encontrados. Aun así, vale la pena hacer una distinción. Si una persona comete un acto que la Biblia define claramente como pecado (como fornicación, adulterio, mentira, robo, etc.) y no se arrepiente de ello, es excomulgado y rechazado, o «puesto bajo prohibición».
  2. Violación permanente de las reglas de la comunidad: Cada comunidad Amish tiene lo que se llama un «Ordnung«. Un Ordnung es un conjunto de reglas dentro de la comunidad que gobierna qué tecnologías están restringidas, lo que una persona puede vestir, en qué oficios puede una persona trabajar, qué formas de recreación están permitidas y una gran cantidad de otros detalles de la vida diaria. El Ordnung no es, en teoría, visto como una ley moral infalible. Los automóviles, la electricidad o la ropa de color no son, en sí mismos, necesariamente «pecados», ya que no están prohibidos bíblicamente. Son cosas que cada comunidad amish ha decidido como protección en la separación del mundo. Por dos razones, los amish ven como pecaminoso que un miembro amish viole el Ordnung de su propia comunidad. Primero, es un pecado de orgullo y división. La comunidad ha acordado en conjunto que es sabio prohibir estas cosas. La única razón por la que pueden concebir que una persona rechazaría las reglas del Ordnung es un deseo orgulloso de imponerse contra la sabiduría de la comunidad y un espíritu de división. Por lo tanto, no es realmente el automóvil el pecado. Es la condición del pecado que lleva a un miembro amish rechazar sus tradiciones al obtener un carro. Segundo, violar el Ordnung es considerado pecado porque viola el voto bautismal amish. Cada miembro amish tiene que hacer un voto como parte de su bautismo. Este voto incluye una promesa de guardar la comunidad Ordnung. Por lo tanto, si con conocimiento compra un abrigo con botones y su comunidad Ordnung prohíbe los botones (como la mayoría de ellas), está pecando al romper su voto. De esta manera, argumentan que una persona que infringe una de estas reglas de la comunidad y no se arrepienta debe ser excomulgada y rechazada a pesar de que la regla en sí no constituye un mandato bíblico o una ley moral vinculante.
  3. Abandonando los amish: Este mandamiento se aplica de manera algo diferente de una comunidad amish a otra. Muchos amish eliminarán la prohibición y dejarán de rechazar a la persona si se unen y permanecen fieles a una iglesia de ideas afines, como una secta amish diferente o una iglesia menonita conservadora. Sin embargo, las sectas Amish más estrictas insisten en que uno debe permanecer fiel a la iglesia en la que fue bautizado y, por lo tanto, rechazará incluso a una persona que se mude y se una a una comunidad vecina amish. Nuevamente, esto se argumenta principalmente basado en la asunción de motivos orgullosos y en el voto bautismal amish.

Algunos amish se han visto rechazados por haber asistido al servicio de una iglesia cristiana no amish o una reunión de avivamiento evangélica porque esto violaría el Ordnung. Por lo tanto, mientras que la mayoría de los amish afirman que consideran a los cristianos no amish como compañeros creyentes, muchos amish se encuentran en una posición en la que se consideraría pecado adorar junto con cristianos fieles que no son amish. De hecho, serían rechazados por su comunidad si no estuvieran dispuestos a arrepentirse de esta adoración como un pecado.

¿Es bíblico este rechazo?

La Biblia ciertamente prescribe un cierto grado de separación de un creyente que cae en pecado y se niega a arrepentirse. Mateo 18:15-18 describe un proceso privado de corrección de un hermano que ha pecado, para ser luego corregido nuevamente con solo unos pocos testigos. Si se niega a arrepentirse, debe ser, finalmente, corregido públicamente ante la iglesia. Si aún no se arrepiente, «sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos». Considerando el contexto en el que Jesús pronunció estas palabras, ciertamente implicaban separación. De igual manera, Pablo registra:

  • «Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ese, ni siquiera comáis» (1ª Corintios 5:11).

Y:

  • «Pero Dios juzga a los que están fuera. Expulsad de entre vosotros al malvado» (1ª Corintios 5:13).

Mientras que muchas comunidades amish pueden ir demasiado lejos en su enfoque del rechazo, la idea general de la separación de un hermano o hermana creyentes que viven en un pecado no arrepentido, es bíblicamente sólida. El problema real es que usan este principio para imponer sus propias reglas hechas por el hombre como una norma de compañerismo e incluso afirman que es un pecado adorar con cristianos fieles. De hecho, insistir en que alguien ni siquiera puede recibir el bautismo a menos que primero prometa cumplir con las leyes hechas por el hombre acerca de la ropa y el transporte, es francamente farisaico. Usar el bautismo como una forma de negar la comunión de una persona con el pueblo de Dios es un abuso y corrupción del bautismo bíblico. El bautismo expresa nuestra unidad con otros cristianos en todo lugar (Efesios 4:4-6). Pablo pudo haber promovido la separación de un hermano sobre el pecado actual, pero con respecto a los asuntos y tradiciones en disputa, Pablo escribió:

  • «Aceptad al que es débil en la fe, pero no para juzgar sus opiniones. 2 Uno tiene fe en que puede comer de todo, pero el que es débil solo come legumbres. 3 El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado. 4 ¿Quién eres tú para juzgar al criado de otro? Para su propio amo está en pie o cae, y en pie se mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie. 5 Uno juzga que un día es superior a otro, otro juzga iguales todos los días. Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir. 6 El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda; y el que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios» (Romanos 14:1-6).

Y:

  • «Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano. 14 Yo sé, y estoy convencido en el Señor Jesús, de que nada es inmundo en sí mismo; pero para el que estima que algo es inmundo, para él lo es. 15 Porque si por causa de la comida tu hermano se entristece, ya no andas conforme al amor. No destruyas con tu comida a aquel por quien Cristo murió. 16 Por tanto, no permitáis que se hable mal de lo que para vosotros es bueno. 17 Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo. 18 Porque el que de esta manera sirve a Cristo, es aceptable a Dios y aprobado por los hombres» (Romanos 14:13-18).

Entonces, si bien puede existir una base bíblica para la separación de un hermano o hermana creyentes como un acto de disciplina dentro de la iglesia por un pecado actual, no hay bases bíblicas para la doctrina amish del rechazo. El rechazo amish está ligado al legalismo y la tradición humana. Simplemente permite que las muchas comunidades amish que se han alejado completamente del evangelio bíblico permanezcan aisladas del mismo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí