Necesidad de la apologética en la Iglesia del siglo XXI

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El siguiente artículo fue tomado de la introducción ofrecida por Carlos E. Garbiras, Pastor y Director de MIAPIC, en la Conferencia sobre la «Necesidad de la apologética en la Iglesia del siglo XXI» dada en Barranquilla, Colombia, el 28 de agosto de 2018, ante la Asociación de Ministros del Atlántico, AMA.

¿Están viviendo los cristianos el mensaje que proclaman? ¿Podemos dar respuestas a las preguntas que tienen las personas? ¿Es la cosmovisión cristiana la misma en todos los creyentes? ¿Qué es una cosmovisión? Con respecto al tema central de este día, ¿cómo vivimos los creyentes la apologética? ¿Cuáles son las características que debe tener en la actualidad la disciplina de la apologética? ¿Puede la apologética responder las preguntas sobre el cristianismo?

Podríamos continuar haciendo preguntas las cuales podrían extender nuestra conferencia. Pero lo que sí tengo claro este día, es que muchas preguntas y aun dudas que ustedes hayan podido traer, no serán respondidas en sólo casi tres horas de conferencia.

Muchos, en nuestro aprendizaje o diferentes estudios teológicos, tuvimos algún contacto con, o conocimiento de la apologética, pero en cuanto a la disciplina de la apologética, es relativamente nueva dentro del Cuerpo de Cristo y casi que desconocida en muchas instituciones cristianas.

¿Por qué “disciplina de la apologética”, y no simplemente apologética?

Definamos primeramente la palabra “disciplina” en lo que corresponde a nuestro trabajo. Entre las diferentes definiciones de disciplina, se afirma que, «La disciplina está definida como la manera ordenada y sistemática de hacer las cosas, siguiendo un conjunto de reglas y normas estrictas que, por lo general, son regidas por una actividad».

Bien, vamos a ver si esto es cierto en la apologética. Para esto, usaré el versículo más usado en cuanto a la apologética:

“sino santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia; 16 teniendo buena conciencia, para que en aquello en que sois calumniados, sean avergonzados los que difaman vuestra buena conducta en Cristo” (1ª Pedro 3:15-16).

Simplemente, y basados en el anterior pasaje bíblico, veremos el orden de la definición de lo que es “disciplina”: 1) santificar a Cristo como el Señor de nuestras vidas. 2) a estar siempre preparados para presentar defensa ante todo el que nos demande razón acerca de la esperanza que hay en nosotros, y 3) pero con mansedumbre y reverencia, teniendo buena conciencia para que en lo que murmuran de vosotros, sean avergonzados los que ofenden vuestra buena conducta en el Mesías.

En el pasaje se nos presenta una «manera ordenada y sistemática de hacer las cosas», al seguir «un conjunto de reglas y normas», las cuales, «son regidas por una actividad». En este caso, la actividad de la defensa de la esperanza que hay en nosotros:

  • “por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Romanos 5:2).

Nuestra esperanza, entre otras cosas, es «gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios».

¿Y cómo presentamos defensa de esta esperanza en nosotros? ¡Con humildad y temor por la Palabra de Dios! Las palabras “mansedumbre y reverencia” se refieren a “humildad y temor”.

Por estas razones y otras más que conoceremos en esta conferencia, considero, como creyente, la imperiosa necesidad de retomar la apologética, no como una simple materia en nuestra educación teológica o en nuestras iglesias como un simple aporte a la Escuela Dominical, sino como lo que es: Una disciplina importante y necesaria para la iglesia del siglo XXI.

Significado de «apología»

Basados en lo que hasta ahora he hablado de apologética, apologética es simplemente, «defensa». De hecho, la palabra en griego, y que hemos traducido como «defensa» es, «apología».

En el diccionario Strong, se define como, ruego, súplica, declaración («apología») y deriva de otra palabra griega, (#626 – apologéomai), que se ha definido en el español como, «alegar, defender, decir o hablar en defensa, disculpar, responder en defensa».

De otras cosmovisiones

Al inicio, hice una serie de preguntas que vuelvo a recordar: ¿Podemos abordar y dar respuesta a las preguntas que tienen las personas? ¿Es la cosmovisión cristiana la misma en todos los creyentes? ¿Puede la apologética responder las preguntas sobre el cristianismo?

Como creyentes, y, ante todo, tenemos necesidad de conocer nuestra propia cosmovisión, la cual encontrará solamente en la Palabra de Dios. Después, deberá conocer las otras cosmovisiones o visiones del mundo que tengan los demás. Aún más, considero imperativo la necesidad de conocer el pensamiento que tienen los líderes, pastores, ancianos o presbíteros acerca de las doctrinas fundamentales de nuestro cristianismo, reveladas, declaradas y afirmadas desde la misma Escritura y mantenidas desde los inicios de la iglesia de Dios.

Pero, ¿qué es una cosmovisión?

  • «Una cosmovisión es una visión general del mundo. No se trata de una visión física del mundo, sino de una visión más bien filosófica, una perspectiva global sobre todo lo que existe y nos importa… La cosmovisión de una persona representa sus creencias más fundamentales y lo que asume acerca del universo en que habita… Refleja cómo respondería a las ‘grandes preguntas’ de la existencia humana: preguntas fundamentales acerca de quienes y qué somos, de dónde venimos, por qué estamos aquí, a dónde vamos (si es que vamos a algún lugar), el significado y propósito de la vida, la naturaleza de la vida que existe después de la muerte, y qué es una buena vida aquí y ahora… Las cosmovisiones también determinan en gran medida las opiniones que tiene la gente en asuntos de ética y política. Lo que una persona piensa acerca del aborto, eutanasia, relaciones entre personas del mismo sexo, ética medioambiental, política económica, educación pública, y así sucesivamente, dependerá de la cosmovisión de fondo más que de ninguna otra cosa.[fn]https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/que-es-una-cosmovision/[/fn]

En palabras sencillas, la cosmovisión trata de la manera en que una sociedad o persona percibe el mundo y lo interpreta.

Por el desconocimiento claro de estas cosmovisiones, el cuerpo de Cristo, está siendo permeado y en particular muchas iglesias, al permitir doctrinas y pensamientos que más se adaptan a las necesidades humanas como el bienestar, el éxito personal, la moral relativa, el vivir en función del «yo» y en lo que creo que es conveniente sólo a mi vida, y el abrazar también, falsos movimientos con tintes religiosos, y aun, aceptar líderes, considerados por el mismo Dios y Señor Jesús Cristo, como falsos profetas que dicen hablar de parte de Él, y que tienen, de hecho la apariencia de ovejas pero por dentro son tan peligrosos como lobos rapaces, como bien se afirma en Mateo 7:15: «Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces».

Nosotros, los cristianos, tenemos nuestra cosmovisión cristiana. De igual manera, los ateos, los humanistas, los homosexuales, las religiones no cristianas y aun, los cultos no cristianos. Pero la gran preocupación de todos los que estamos involucrados en este tipo de disciplina, es ver, la falta de una cosmovisión cristiana única y que, tristemente, varía de iglesia a iglesia, sin mostrar una unidad en el Cuerpo de Cristo.

Es por esto, que debemos volver al fundamento de la Palabra. Es sólo en la Palabra donde encontraremos nuestra cosmovisión cristiana. Una cosmovisión fundamentada en «… una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada…», y a partir de Él, seguir las doctrinas fundamentales enseñadas por nuestro Señor, Dios y Salvador Jesucristo y sostenidas y enseñadas posteriormente por los apóstoles y discípulos del Señor en las Escrituras.

  • «Por tanto, así dice el Señor Dios: He aquí, pongo por fundamento en Sión una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. Él que crea en ella no será perturbado» (Isaías 28:16).

Ustedes también conocen la parábola de los dos fundamentos y otros pasajes que mencionan el fundamento que es Jesucristo:

  • «¿Y por qué me llamáis: ‘Señor, Señor’, y no hacéis lo que yo digo? 47 Todo el que viene a mí y oye mis palabras y las pone en práctica, os mostraré a quién es semejante: 48 es semejante a un hombre que al edificar una casa, cavó hondo y echó cimiento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el torrente dio con fuerza contra aquella casa, pero no pudo moverla porque había sido bien construida» (Lucas 6:46-48).
  • «Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como sabio arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica sobre él. Pero cada uno tenga cuidado cómo edifica encima. 11 Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Ahora bien, si sobre este fundamento alguno edifica con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja» (1ª Corintios 3:10-12).
    • Y es sólo, sobre el fundamento que es Jesucristo, sobre el cual edificamos.
  • «edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular» (Efesios 2:20).
    • Para esto, fueron levantados apóstoles y profetas. No necesitamos otro fundamento del que ya está puesto.

Pero, ¿qué ha pasado con ese fundamento? Ha sido permeado. Está siendo falsificado, tergiversado y muchos, pretenden quitar este fundamento a la iglesia cristiana, el cual es, Jesucristo, por medio de ideas ecuménicas.

Conclusión parcial

  • Debemos dejar de ver la apologética como una simple materia de relleno en nuestras instituciones cristianas. Debemos considerarla como lo que es: Una disciplina.
  • Debemos reconocer y entender nuestra cosmovisión cristiana. Además, debemos también conocer las otras cosmovisiones en el mundo. Por lo menos, la manera en que una sociedad o persona percibe el mundo y lo interpreta. De esta forma, podremos defender nuestra cosmovisión.
  • Conocer el fundamento sobre el cual debemos edificar, nos ayudará a defendernos de cosmovisiones alteradas por el pensamiento humanista y autoritario de las religiones no cristianas y cultos no cristianos.
  • Recordemos los ejemplos de personas en las Escrituras y fuera de estas que son considerados como apologetas o defensores de la fe cristiana.

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