El Islam y la Crucifixión: Un Dilema Teológico

0
94

Visite También Nuestra Sección, Islam
Visite También Nuestra Sección, Religiones del Mundo

Por, Ryan Turner
11 de julio de 2017

El Corán afirma que Jesús no murió en la cruz. Insiste en que Allah hizo «parecer» a los que intentaban matarlo que lo habían crucificado, pero que en realidad no fue a la cruz y, en cambio, fue arrebatado para Dios como Elías. Todo esto proviene de un solo breve pasaje en el capítulo 4º (Surah):[1]

  • «Y [por] el dicho de ellos: ‘De hecho, hemos matado al Ungido, Jesús, el hijo de María, el mensajero de Allah’. Y ellos no lo mataron, ni ellos lo crucificaron; pero [otro] fue hecho para parecerse a él para ellos. Y, de hecho, aquellos que difieren sobre esto, tienen duda sobre esto. Ellos no tienen conocimiento de esto, excepto la siguiente suposición. Y ellos no lo mataron, por cierto. Más bien, Allah lo elevó a Sí mismo. Y siempre Allah es Exaltado en Poder y Sabiduría» (Surah 4:157-158).

Este pasaje contradice la historia, la profecía divina y aun, las mismas palabras de Jesús. Esto también muestra una clara dependencia de los mitos gnósticos que se desarrollaron mucho después del tiempo de vida de Jesús. Tales razones son más que suficientes para rechazar totalmente esas palabras del Corán. Sin embargo, existe otro tema que el musulmán deberá detenerse para considerar seriamente. Estos versículos le presentan al islam un dilema teológico que exige una respuesta cuidadosa.

Este pasaje parece indicar que sólo aquellos que buscaron matar a Jesús fueron hechos para ver a Jesús como crucificado. Sin embargo, esto no tiene sentido fuera del por qué los mismos seguidores de Jesús fueron convencidos de que Él había muerto en la cruz y resucitado de entre los muertos. Estos versículos explican por qué, aquellos que querían matar a Jesús creyeron que habían tenido éxito, pero esto, no explica el surgimiento del cristianismo entre los testigos judíos que amaron y creyeron en Jesús. ¿Por qué ellos estaban convencidos de que Jesús había muerto y resucitado nuevamente? De hecho, ¿por qué estaban tan convencidos que estuvieron dispuestos a morir y apostar su eternidad basados en esta realidad?

De hecho, digamos por un momento que el Corán, mientras menciona solo explícitamente a los judíos quienes pensaban que habían matado a Jesús, significa decir también que se hizo parecer a todos que Jesús murió en la cruz, incluso los discípulos de Jesús y los que creyeron y siguieron las enseñanzas de Jesús. Si esto es así, significa que Dios envió a Jesús con un mensaje, pero luego de forma intencionada dejó sin efecto ese mensaje al engañar «milagrosamente» a las mismas personas que acpetaron ese mensaje al creer en la muerte y resurrección de Jesús. De hecho, este solo fue el «milagro» engañoso que dio lugar al cristianismo entre los seguidores que habían escuchado y creído las enseñanzas de Jesús. Si la afirmación islámica fuera verdadera, significaría que Alá hizo todo lo posible para deshacer todo aquello por lo que había enviado a Jesús a lograr y, en cambio, Alá convenció a todos los seguidores de Jesús de que era un salvador crucificado y resucitado. Los líderes judíos que querían a Jesús muerto continuaron rechazándolo de la misma forma, por lo que este engaño no hizo en ellos, ninguna diferencia en particular. Su único efecto fue hacer que los propios seguidores judíos de Jesús creyeran que murió por sus pecados y resucitó. Si aceptaramos el relato del Corán, tendríamos que concluir que aquí, el único resultado significativo del milagro de Alá fue dar lugar a una religión como el islam que vino al mundo 600 años después de establecido el cristianismo para condenar el milagro de la muerte y resurrección como un ¡exceso pecaminoso!

Muchos musulmanes con los que he hablado han intentado explicar esto diciendo que Alá tuvo que hacer esto porque no podía permitir que su profeta sufriera tal indignidad. Ellos dicen que, «Dios no permitiría que su profeta fuera muerto por sus enemigos». Esta explicación tiene dos problemas. La primera es que el mismo Corán no está de acuerdo con esta. Con frecuencia, el Corán señala que muchos de los profetas habían sido asesinados por sus enemigos de forma equivocada. Por ejemplo, el Corán reprende a los judíos en palabras como:

  • «… ellos (repetidamente) no creyeron en las señales de Allah y mataron a los profetas sin derecho …» (Surah 2:61).
  • «Y cuando se les dice a ellos: «Creed en lo que Allah ha revelado», ellos dicen: «¡Creemos (sólo) en lo que nos fue revelado!» Y no creen en lo que vino después de esto, mientras que es la verdad que confirma la que está con ellos. Di: «Entonces, ¿por qué mataron a los profetas de Alá antes, si ustedes son (de hecho) creyentes?» (Surah 2:91).
  • «Aquellos que no creen en las señales de Alá y matan a los profetas sin derecho y matan a aquellos que ordenan la justicia de entre el pueblo –les dan la noticia de un doloroso castigo» (Surah 3:21).
  • «Y han arrastrado sobre sí ira de Allah y han sido sometidos bajo mezquindad. Esto es porque no creyeron en los versos de Alá y mataron a los profetas sin derecho. Eso es porque desobedecieron y (habitualmente) transgredieron» (Surah 3:112).
  • «Ya habíamos tomado el pacto de los hijos de Israel y se les había enviado mensajeros. Cada vez que llegaba a ellos un mensajero que traía lo que sus almas no deseaban, negaron a un grupo (de mensajeros), y a otra parte mataron» (Surah 5:70).

Un pasaje, particularmente notable declara que:

  • «Allah ciertamente ha oído la declaración de aquellos (judíos) que dijeron: «Alá es pobre, mientras que nosotros somos ricos». Registraremos lo que ellos dijeron y mataron a los profetas sin derecho y dirán: «Prueben el castigo del Fuego Ardiente. Eso es por lo que sus manos han puesto adelante y porque Allah no es siempre injusto a (Sus) siervos». (Ellos son) los que dijeron: «De hecho, Allah ha tomado nuestra promesa de no creer en ningún mensajero hasta que nos traiga una ofrenda que el fuego (del cielo) consumirá». Di: «Ya han venido a vosotros mensajeros delante de mí con pruebas claras y (incluso) de aquello de lo que habéis dicho. Entonces, ¿por qué los mataste, si debierais ser sinceros?» (Surah 3:181-183).

Incluso, de acuerdo con el Corán, el hecho de que Alá «no es siempre injusto a (Sus) siervos» no significa que esos siervos nunca fueron muertos en esta vida. Más bien, esto significa que habrá recompensa en la vida por venir. Irónicamente, al mencionar específicamente el profeta que había validado su condición profética al llamar el fuego celestial para consumir una ofrenda y luego contar a este profeta entre aquellos que los judíos mataron, este pasaje en realidad niega la liberación de Elías, un profeta que la Biblia explica fue llevado vivo al cielo ¡sin enfrentar la muerte! Claramente, el Corán no enseña que Dios liberaría a todos Sus profetas de la muerte a manos de sus enemigos. En otra Surah leemos:

  • «Y ciertamente le dimos a Moisés la Torá y le seguimos con mensajeros. Y le dimos a Jesús, el hijo de María, pruebas claras y le apoyamos con el Espíritu Puro. Pero ¿(no) es que cada vez que un mensajero vino a vosotros, (Oh Hijos de Israel), con lo que vuestras almas no deseaban, erais arrogantes? Y un grupo (de mensajeros) que ustedes negaron y otro grupo que mataron» (Surah 2:87).

Claro está, que este pasaje no afirma que Jesús mismo fue muerto, pero sí incluye a Jesús entre los profetas, un grupo que fueron muertos. Esto no coloca a Jesús es un nivel especial más alto de profetas que Allah nunca hubiera permitido que mataran. De hecho, sólo dos versículos antes que la Surah 4:157, en el pasaje que niega que Jesús muriera, leemos:

  • «Y (los maldijimos a ellos) por haber roto el pacto y su incredulidad en las señales de Alá y la muerte de los profetas sin derecho» (Surah 4:155).

No hay nada en el Corán que diga que Alá nunca permitiría que un profeta fuera avergonzado y matado en esta vida. De hecho, el Corán, repetidamente deja claro que muchos profetas han sido asesinados injustamente. Por esto, la justicia de Dios es futura y eterna. Los profetas no tienen ninguna promesa de liberación en esta vida. De hecho, y de acuerdo a la tradición islámica, Mahoma (supuestamente el más grande de los profetas) fue envenado hasta morir. Si Allah hubiera permitido inclusive que Mahoma fuera asesinado por sus enemigos, los musulmanes no tendrían ninguna razón para decir que Allah nunca hubiera permitido que Jesús muriera en la cruz.

Pero, por el bien de la discusión, digamos que era verdad. Digamos que Allah nunca permitiría que Jesús fuera avergonzado y asesinado. ¿Por qué simplemente no derribó a los enemigos de Jesús o llevó a Jesús vivo al cielo sin fingir Su muerte? Cualquiera de estas opciones habría reivindicado a Jesús sin llevar a Sus discípulos (e incontables otros a través de Su predicación) a un supuesto error y exceso. No, es insuficiente afirmar que Dios engañó al mundo sólo porque Él no quería que Jesús muriera. Entonces, ¿por qué sucedió? ¿Por qué todos los seguidores de Jesús llegaron a creer que Él había muerto en la cruz por sus pecados? ¿Por qué Dios les permitió creer y predicar esto si todo fue un malentendido basado en un milagro sólo para engañar a los enemigos de Jesús? La mejor explicación es que los profetas del Antiguo Testamento y los seguidores de Jesús estuvieron en lo correcto, y que el autor del Corán está equivocado. Dios no desautorizó la enseñanza de Jesús al engañar a Sus discípulos. ¡Él reconoció a Jesús levantándolo de entre los muertos! Así como los primeros cristianos afirmaban repetidamente:

  • «Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús el Nazareno, varón confirmado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo en medio vuestro a través de Él, tal como vosotros mismos sabéis, 23 a este, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíos y le matasteis, 24 a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que Él quedara bajo el dominio de ella» (Hechos 2:22-24).
  • «Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu» (1ª Pedro 3:18).
  • «así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan» (Hebreos 9:28).

Jesús mismo se refirió en Mateo 26:28 a: «porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.»; y profetizó explícitamente que, «… El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día» (Lucas 9:22). Así, los seguidores de Jesús creyeron que Él murió y resucitó porque les dijo que Él lo haría y porque ellos vieron que Su resurrección sí sucedió. Dios no los engañó, sino que los preparó para entender estas cosas y para volverse de sus pecados y vivir a la luz de estos. El cristianismo no es un error o exceso que Dios creó accidental o maliciosamente a través de milagros engañosos. El cristianismo es la verdad. La Surah 4:157 está equivocada.

Notas a pie de página:

[1] Todas las citas del Corán provienen de la versión Internacional Sahih.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí