Isaías 29:11-12; Mahoma y José Smith

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Isaías 29:11-12; Mahoma y José Smith
Isaías 29:11-12; Mahoma y José Smith

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Por, Luke Wayne
1 de noviembre de 2016

«Y toda la visión será para vosotros como las palabras de un libro sellado, que cuando se le da al que sabe leer, diciéndole: Lee esto, por favor; y él dirá: No puedo, porque está sellado. 12 Entonces el libro será dado al que no sabe leer, diciéndole: Lee esto, por favor; y él dirá: No sé leer» (Isaías 29:11-12).

¿Por qué relacionar Isaías 29:11-12 con Mahoma y José Smith? Primeramente, porque con frecuencia, los musulmanes afirman que este versículo se refiere al Corán, como si este hubiera sido revelado al analfabeto Mahoma por medio del ángel Gabriel el cual le ordenó leer (o recitar), y a quien Mahoma le respondió que no podía. Bajo la amenaza e instrucciones del ángel, finalmente Mahoma recitó y sacó adelante el Corán.

¿Qué Afirman los Mormones?

De igual manera, los mormones afirman que las placas de oro de donde se sacó el libro de Mormón, son del «rollo sellado» y que José Smith, que se convirtió en un profeta siendo un joven iletrado del campo, es el hombre analfabeto a quien se le da el libro sellado. Aún más, las escrituras mormonas describen una escena donde un erudito está hablando con José Smith acerca de las placas de oro y literalmente, exclama en frustración: «No puedo leer un rollo sellado».[1] De hecho, los versículos en Isaías, no están, para nada, refiriéndose a Mahoma, a José Smith o algún profeta inculto en el futuro.

Observaciones Inmediatas

Antes de dirigirnos hacia un contexto más amplio de Isaías 29, vale la pena señalar que estos versículos o el contexto se refieran a lo que los musulmanes o mormones afirman de ellos. Incluso, si tomáramos solo los versículos, Isaías dice que la visión de la que está hablando es que será «como» un rollo sellado que es entregado tanto a alguien que es analfabeta como al que no lo es. Esto significa que realmente no será un rollo sellado entregado a tales hombres. Esto es una comparación. Isaías está haciendo una analogía.

Queda también claro que ni el hombre analfabeto como el que no lo es, son capaces de leer el rollo. El punto de este versículo no es que el hombre que es capaz de leer no pueda leer el libro, o que el hombre analfabeta sí pueda. El hecho es que ninguno de los dos puede. No importa para que haya sido entregado el libro, ninguno de estos hombres es capaz de leerlo. A esto es comparada la visión. No existe ninguna figura o personaje profético en esta analogía; y claramente es solamente eso. Pretender tomarla literalmente desafía las mismas palabras, y querer hacer de una de las figuras o personajes del pasaje un profeta que lee exitosamente el rollo no tiene ningún sentido. Uno no necesita mirar más allá de estos dos versículos para ver que no tienen nada que ver con Mahoma o con José Smith.

El Más Amplio Contexto en Isaías 29:11-12; Mahoma y José Smith

Cuando miramos en el más amplio contexto, esto se hace aún más claro. El capítulo empieza:

  • «¡Ay, Ariel[a], Ariel[b] la ciudad donde acampó David! Añadid año sobre año, celebrad las fiestas a su tiempo. 2 Y traeré angustias a Ariel, y será una ciudad de lamento y de duelo; será para mí como un Ariel. 3 Acamparé contra ti rodeándote, pondré contra ti vallas de asedio, y levantaré contra ti baluartes» (Isaías 29:1-3).
    • Footnotes:
      • [a] [b] Isaías 29:1 I.e., León de Dios; refiriéndose a Jerusalén

El anterior pasaje es acerca de una profecía sobre la destrucción de Israel, es la «ciudad donde acampó David», donde se encuentra el templo por las fiestas solemnes que son celebradas. Los versículos del 4 al 8 continúan describiendo como Dios juzgará a Jerusalén al levantar naciones contra ella, pero entonces Dios traerá juicio contra esas naciones que se levantaron contra Israel. Los versículos 9 y 10 continúan:

  • «Deteneos y esperad, cegaos y sed ciegos. Se embriagan, pero no con vino; se tambalean, pero no con licor. 10 Porque el Señor ha derramado sobre vosotros espíritu de sueño profundo, Él ha cerrado vuestros ojos: los profetas, y ha cubierto vuestras cabezas: los videntes» (Isaías 29:9-10).

¿Un Nuevo Profeta?

Lejos de prometer un nuevo profeta, ni en el futuro cercano o lejano, Dios les prometió ocultar la profecía a ellos, derramando o volcando sobre los profetas «espíritu de sueño profundo», cerrándole los ojos a los videntes y cubriéndoles sus cabezas. Es en este contexto, y en los mismos versículos posteriores, que esta visión es comparada a un rollo sellado que nadie puede leer. Con anterioridad, Dios les estaba diciendo a ellos que Él les haría así como lo que posteriormente le haría a sus enemigos, Pero Dios también dejó en claro que ellos no lo entenderían; que no lo recibirían; que no lo creerían. Y esto es, de hecho, el mismo mensaje por el cual Isaías fue llamado a predicar desde el mismo principio.

Lo Que sí Escribe Isaías en 6:9-12 NO es de Mahoma y José Smith

  • «Y Él dijo: Ve, y di a este pueblo: «Escuchad bien, pero no entendáis; mirad bien, pero no comprendáis». 10 Haz insensible el corazón de este pueblo, endurece sus oídos, y nubla sus ojos, no sea que vea con sus ojos, y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, y se arrepienta y sea curado. 11 Entonces dije yo: ¿Hasta cuándo, Señor? Y Él respondió: Hasta que las ciudades estén destruidas y sin habitantes, las casas sin gente, y la tierra completamente desolada; 12 hasta que el Señor haya alejado a los hombres, y sean muchos los lugares abandonados en medio de la tierra».

Como hombres corriendo en derredor con un libro que ni siquiera podían leer, Israel tendría las palabras de Dios, pero no las entendería. Es lo que significa el pasaje. No tiene nada que ver con Mahoma o con Smith o sobre algún «rollo» sellado o sagrado en el futuro.

Consideraciones Finales de Isaías, Mahoma y José Smith

Si hubiera incluso un pasaje en la Biblia que predijera sobre un profeta analfabeto o ignorante, esto no reduciría la profecía a Mahoma o a José Smith. Existen toda clase de figuras históricas a la que uno podría señalar como profetas analfabetos o ignorantes. El mismo hecho de que tanto el islam como el mormonismo se jactan de sus profetas analfabetos, demuestran que los profetas ignorantes no son necesariamente algo raro, o milagroso. Es claro, que sería un milagro si un hombre literalmente analfabeto, sin ningún tipo de conocimientos de lectura o escritura, tomara de repente una pluma y escribiera un libro completo con su propia mano. Sin embargo, esto no es lo que estas religiones afirman.

¿Es un Milagro ser Elocuente, Creativo o Bien Hablado?

Tanto Mahoma como José Smith recitaban en forma oral, historias, poemas y otros pasajes haciendo que sus hombres más capacitados los escribieran. No hay nada milagroso en toda esta idea de que un hombre que no puede leer ni escribir sea capaz de contar historias y recitar poemas oralmente. Usted no tiene que ser culto o educado para ser elocuente, creativo o bien hablado. Usted no tiene que ser capaz de leer para poder hablar. Y aunque está claro que Isaías 29:11-12 no está prediciendo algún futuro profeta sin educación, incluso si así fuera, se necesitaría mucho más que eso para mostrar que el pasaje de alguna manera apoya alguna de estas religiones no bíblicas.

Notas a pie de página:

[1] La Perla de Gran Precio, La Historia de José Smith 1:64-65.

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