¿Fue Jesús bautizado por inmersión (sumersión) o por aspersión (rociada)?

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Muchas personas asumen automáticamente que Jesús fue inmerso/sumergido en Su bautismo; pero éste, no sea probablemente el caso. Cuando observamos el contexto de Su bautismo y el por qué fue bautizado, parece evidente que fue o con aspersión o que vertieron agua sobre Él. Cuando Jesús le habló a Juan el Bautista, Él le señaló el cumplimiento de la ley del Viejo Pacto. Tenemos entonces que preguntarnos, ¿cuál ley? Echemos un vistazo.

  • «Entonces Jesús llegó de Galilea al Jordán, a donde estaba Juan, para ser bautizado por él. 14 Pero Juan trató de impedírselo, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? 15 Y respondiendo Jesús, le dijo: Permítelo ahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia. Entonces Juan se lo permitió. 16 Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre Él. 17 Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido» (Mateo 3:13-17. Énfasis añadido).

Si usted se enfoca en el v. 15, leerá lo que Jesús dice: «…porque es conveniente que cumplamos así toda justicia…» Recordemos que Jesús nació bajo la ley (Gálatas 4:4) y vino a cumplirla (Mateo 5:17). Esto significa que Jesús tenía que hacer lo que la ley en el Viejo Pacto demandaba de Él, aun en Su bautismo. Así, Jesús fue bautizado para cumplir toda justicia; más no para identificarse con los pecadores como muchos dicen. La siguiente pregunta que debemos hacernos es: ¿Cuál ley era la que tenía que cumplir? Parece más consistente con las Escrituras decir, que Él estaba cumpliendo la ley con relación al entrar en el sacerdocio, por lo que en definitiva, Él podía ser el Sumo Sacerdote y el sacrificio:

  • «y andad en amor, así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma» (Efesios 5:2).
  • «donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, Sumo Sacerdote para siempre» (Hebreos 6:20).
  • «Por lo cual Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos» (Hebreos 7:25).
  • «De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo» (Hebreos 9:26).
  • «pero Él, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios».

Cuando examinamos los requisitos del Viejo Pacto para entrar en el sacerdocio, notará algunos paralelos interesantes con el bautismo de Jesús. Después de todo, se dice de Jesús que sería Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec:

«donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, Sumo Sacerdote para siempre» (Hebreos 6:20).

Versículos del Viejo Pacto
Versículos del Nuevo Pacto
30 años de edad «Entonces el Señor habló a Moisés y a Aarón, diciendo: 2 Haced un censo de los descendientes de Coat, de entre los hijos de Leví, por sus familias, conforme a sus casas paternas, 3 de treinta años arriba hasta los cincuenta, todos los que se enlistan para servir en la tienda de reunión» (Números 4:1-3). «Y aconteció que cuando todo el pueblo era bautizado, Jesús también fue bautizado: y mientras Él oraba, el cielo se abrió, 22 y el Espíritu Santo descendió sobre Él en forma corporal, como una paloma, y vino una voz del cielo, que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido. 23 Y cuando comenzó su ministerio, Jesús mismo tenía unos treinta años, siendo, como se suponía, hijo de José, quien era hijo de Elí» (Lucas 3:21-23).
Agua «1 Esto es lo que les harás para consagrarlos para que me sirvan como sacerdotes: toma un novillo y dos carneros sin defecto; 4 Después harás que Aarón y sus hijos se acerquen a la entrada de la tienda de reunión, y los lavarás con agua» (Éxodo 29:1, 4).

(¿Son ellos sumergidos en agua a la entrada? Claro que no. A ellos, se les lava con agua.)

«Y Moisés hizo tal como el Señor le ordenó, y cuando la congregación se había reunido a la entrada de la tienda de reunión, 5 Moisés dijo a la congregación: Esto es lo que el Señor ha ordenado hacer. 6 Entonces Moisés hizo que Aarón y sus hijos se acercaran, y los lavó con agua» (Levítico 8:4-6).

(En la consagración de Aarón y sus hijos al sacerdocio en la puerta, ¿tiene sentido decir que ellos fueron inmersos en agua, o que fueron lavados con agua en la medida en que el agua les era aplicada?)

«Así harás con ellos para su purificación: rociarás sobre ellos agua purificadora, y que ellos hagan pasar una navaja sobre todo su cuerpo, laven sus ropas y quedarán purificados» (Números 8:7).

(En la limpieza de los levitas para la obra del sacerdocio, el agua era rociada  sobre ellos. La palabra hebrea es, נָזָה [nazah /naw·zaw/])

«Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre Él» (Mateo 3:16).
Unción con aceite (Espíritu Santo) «Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y lo ungirás» (Éxodo 29:7).
«Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón y lo ungió, para consagrarlo» (Levítico 8:12).
«Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre Él» (Mateo 3:16).
Bendición verbal «Y Moisés examinó toda la obra, y he aquí, la habían llevado a cabo; tal como el Señor había ordenado, así la habían hecho. Y Moisés los bendijo» (Éxodo 39:43).
«Entonces habló el Señor a Moisés, diciendo: 23 Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel. Les diréis: 24 El Señor te bendiga y te guarde; 25 el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; 26 el Señor alce sobre ti su rostro, y te dé paz. 27 Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré» (Números 6:22-27).
«Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido» (Mateo 3:17).

 

Hisopo

Si Jesús fue bautizado con aspersión o rociado, como parece ser el caso de acuerdo a las Escrituras, entonces, tuvo que haber sido hecho con una rama de hisopo.

  • Hisopo: Una planta originaria de Asia y el norte de África (1º Reyes 4:33). Los israelitas usaron, al rociar la sangre del cordero pascual sobre el dintel y los dos postes en sus puertas (Éxodo 12:22); al rociar la sangre en las purificaciones (Levítico 14:4, 6, 51-52; Hebreos 9:19. Usada en los sacrificios de purificación (Números 19:6). Usada para darle a Jesús el vinagre en la cruz (Juan 19:29).[1]
  • Hisopo: El hisopo o la mejorana, es una planta que crece a una altura de 1 metro, y en sus características, presenta tallos con muchas ramas pequeñas, con hojas pequeñas, fragantes y verdes. Las numerosas ramas tupidas favorecen su uso como un cepillo o hisopo para propósitos rituales (Éxodo 12:22; Números 19:6; Salmo 51:7; cf. Hebreos 9:19) o para limpieza de leprosos (Levítico 14:4, 6, 49-52). Aún más, como otras plantas lamiáceas o labiadas como la menta y el tomillo, la mejorana contiene un aceite volátil que la hace atractiva como un agente purificador. El uso del hisopo como aspergilium (Nota del Traductor: Utensilio litúrgico usado para rociar agua bendita), puede explicar la «esponja» llena de vinagre que los guardias romanos colocaron en los labios de Jesús cuando se encontraba colgado en la cruz (Juan 19:29); cf. el hisopo también se usaba para darle sabor al vino), o tal vez, Juan se refiere a la naturaleza sacrificial de la muerte de Jesús; aunque los tallos de la planta se endurecían hasta lograr la consistencia de la madera en la medida en que se formaban nuevos brotes en cada temporada de cultivo, esto no habría sido suficiente para resistir una esponja (cf. los párrafos de Mateo 27:48; Marcos 15:36; del griego «kálamos», «planta de junco»).[2]

Por lo tanto, el hisopo era una planta que era usada en ritos. En los próximos cuatro versículos, verá que en el primero y el último se relaciona la palabra «hisopo» con aspersión. Tal vez, el hisopo fue usado en el bautizo de Jesús.

  • «Y una persona limpia tomará hisopo y lo mojará en el agua, y lo rociará sobre la tienda y sobre todos los muebles, y sobre las personas que estuvieron allí y sobre aquel que tocó el hueso, o al muerto, o al que moría por causas naturales, o la tumba» (Números 19:18).
  • «Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve» (Salmo 51:7).
  • «Había allí una vasija llena de vinagre; colocaron, pues, una esponja empapada del vinagre en una rama de hisopo, y se la acercaron a la boca» (Juan 19:29).
  • «Porque cuando Moisés terminó de promulgar todos los mandamientos a todo el pueblo, conforme a la ley, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo» (Hebreos 9:19).

Jesús subió del agua

Una de las objeciones a la idea de que Jesús fue bautizado con aspersión, de acuerdo a la ley del Viejo Pacto, se encuentra en una pasaje del Nuevo Pacto:

  • «Y sucedió en aquellos días que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 10 E inmediatamente, al salir del agua, vio que los cielos se abrían, y que el Espíritu como paloma descendía sobre Él» (Marcos 1:9-10).

El énfasis está en la frase, «al salir del agua». Algunos dicen que esto significa que Jesús fue bautizado al ser inmerso (sumergido); pero esto no necesariamente tiene que ser así. Por ejemplo, cuando mis hijos eran más pequeños e íbamos a la playa, a menudo caminaban hacia las olas, arrodillándose cuando estas venían, permaneciendo así, inmersos hasta la mitad. Algunas veces les decía que salieran del agua, cuando pensaba que las olas eran demasiado grandes para ellos. Pero el hecho de que estuvieran en el agua no indicaba una inmersión total, sino sólo parcial. Así, de la cintura para abajo su cuerpo permanecía en el agua, pero torso, cabeza y brazos permanecían fuera. Así, Jesús y Juan el Bautista podrían haber estado sencillamente en las aguas del río Jordán (no necesariamente arrodillado), sino de pie con Su cuerpo sumergido en el agua de la cintura para abajo. De esta manera, Juan el Bautista pudo haber traído consigo una rama de hisopo, sumergirla en agua y haber rociado el agua recogida sobre su cabeza (en forma de aspersión); para que después del bautizo, Jesús hubiera salido fuera del agua.

Conclusión

El propósito de este artículo no es convencerlo de que la única forma Jesús pudo haber sido bautizado fue por aspersión (o que rociaron agua sobre Jesús). Sin embargo, cuando miramos el contexto del Viejo Pacto, y consideramos que Jesús fue hecho sacerdote según el orden de Melquisedec, y vemos que uno de esos requisitos era ser bautizado con aspersión, tiene sentido que Jesús hubiera sido también bautizado con aspersión de acuerdo a los requisitos para los sacerdotes del Viejo Pacto.

Notas a pie de página:

[1] Swanson, James, and Orville Nave. New Nave’s Topical Bible. Oak Harbor: Logos Research Systems, 1994.
[2] Myers, Allen C. The Eerdmans Bible Dictionary. Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1987.

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