¿Qué Significa «Atar a Satanás»?

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El concepto de «atar a Satanás» significa restringir la obra del diablo. Significa hacer que tenga menos capacidad, disminuir su poder, prevenir su éxito. La frase se usa principalmente en círculos carismáticos que tratan con la guerra espiritual donde los cristianos, en oración, le piden al Señor que ate a Satanás para lograr un bien espiritual.

Desafortunadamente, algunos cristianos de forma errónea le oran directamente hablándole a Satanás cuando están llevando a cabo batallas espirituales. Algunas veces ellos se dirigirán al demonio en sus oraciones y dicen cosas como estas: «Te ato Satanás en el nombre de Jesús». Mientras que el espíritu de confiar en la autoridad del nombre de Cristo (Hechos 4:7) es, ciertamente bíblico, debemos ser cuidadosos de no dirigir nuestras oraciones directamente al diablo. Nuestras oraciones deben ser dirigidas a Dios y pedirle, en el nombre de Jesús, que ate al diablo. Nuestras oraciones siempre deben dirigirse a Dios y sólo a Dios.

¿Podrá haber algún momento en que sea apropiado dirigirse directamente al diablo? Sí, sólo si él se manifestara directamente en persona. En ese momento, podría dirigirse directamente a él, sólo, si esto es lo que ocurriera. La respuesta adecuada se encuentra en las Escrituras. Considere el momento donde el arcángel Miguel disputaba con el diablo:

  • «Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo y disputaba acerca del cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda» (Judas 1:9).

Note que el arcángel, le dice al diablo: «El Señor te reprenda». Incluso en ese momento, el arcángel recurre a la autoridad de Dios, aunque su encuentro era cara a cara. Como creyentes tenemos la autoridad de Dios (Juan 1:12); pero siempre debemos confiar en el Señor y buscarlo por encima de todo.

Finalmente, note que el arcángel no se dirigió al diablo afirmando: «¡Te reprendo en el nombre del Señor!». Y la razón es simple: Usted NO es el que reprende. Es el Señor quien lo hará.

Enfóquese en Dios, no en lo Demoníaco

Desafortunadamente, en algunos grupos cristianos lo demoníaco ocupa una gran cantidad de atención y tiempo. Esto se debe a la falta de enfoque en la obra y Persona de Cristo. Algunas veces, en algunos círculos híper carismáticos, las personas son vistas como oprimidas o aun poseídas por fuerzas demoníacas. Es casi como si algunos grupos buscaran actividad demoníaca debajo de cada piedra y dentro de cada alma. Afortunadamente, estos grupos no son tan comunes. Una de las artimañas del maligno es hacer que las personas se centren más en el mundo demoníaco que en Cristo. Si demonios pueden lograr que los cristianos se preocupen más por la actividad de ellos que por Cristo mismo, entonces eso puede abrir a los cristianos a falsas doctrinas al elevar la experiencia subjetiva por encima de la Escritura.

Atando a Satanás

Leamos algunos pasajes que mencionan el atar de Satanás en la Biblia:

  • «Pero si yo expulso los demonios por el Espíritu de Dios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros. 29 ¿O cómo puede alguien entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Y entonces saqueará su casa» (Mateo 12:28-29).
  • «Y vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo y una gran cadena en su mano. 2 Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años» (Apocalipsis 20:1-2).

En el primer pasaje, Jesús había estado echando fuera demonios del pueblo y los judíos lo estaban acusando de hacerlo por el poder del demonio. Jesús entonces les responde sobre el atar al fuerte. La pregunta no es si el hombre fuerte es o no realmente el diablo. Parece que sí, debido a que en el contexto Jesús afirma en Mateo 12:26: «Y si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo; ¿cómo puede entonces mantenerse en pie su reino?».

En Apocalipsis, vemos a Satanás siendo atado por mil años. Claro está, no sabemos si esto es literal o figurativo con relación al tiempo debido al contexto figurativo del mismo pasaje. Pero el hecho es que Satanás es atado en la tierra cuando Jesús llevaba a cabo Su ministerio, o es un acontecimiento futuro como es sostenido por quienes afirman el premilenialismo. Le dejaré a usted su decisión sobre cuál es el caso.

Conclusión

El atar a Satanás es algo que como cristianos podemos hacer, bajo la autoridad y en el Nombre de Jesús (Hechos 4:7) porque como hijos de Dios tenemos ese derecho y autoridad (Juan 1:12). Sin embargo, lo mejor no es orarles a las fuerzas demoníacas. Más bien, debemos orarle a Dios y pedirle al Señor, en el nombre de Jesús, que ate esas fuerzas demoníacas que pretenden oprimirnos.

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