¿Por qué Jesús tuvo que morir por nuestros pecados?

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Crucifixión Dilema Teológico del Islam
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La razón básica por la cual Jesús tuvo que morir por nuestros pecados se debe a que podíamos ser perdonados y poder estar con el Señor. Jesús es Dios en carne (Juan 1:1, 14; Colosenses 2:9) y sólo Dios puede satisfacer los requisitos de la Ley por medio de una vida y sacrificio perfecto que nos limpiara de nuestros pecados.

Dios es infinitamente santo y justo, pero todas las personas han pecado contra Él. Por lo tanto, todo aquel que quebranta la ley es pecador y debe ser castigado. Si Él no lo hiciera, Su ley no sería ley, ya que no existe ninguna ley sin castigo. El castigo por quebrantar la ley es muerte, o sea, separación de Dios. Por lo tanto, nosotros los pecadores necesitamos una forma de escapar del justo juicio de Dios. Debido a que estamos manchados por el pecado y no podemos guardar Su ley, el único que podía entonces hacer lo que nosotros no podemos hacer, es el mismo Dios. Esta es la razón por la que Dios se encarnó en la Persona de Jesús. Él es tanto divino como humano; fue enviado bajo la ley (Gálatas 4:5-6) y la cumplió perfectamente. Por lo tanto, Su sacrificio a Dios el Padre para nuestro beneficio es de un valor infinito y es suficiente para limpiar de todo pecado y de las ofensas cometidas contra Dios.

El siguiente esquema es un intento para poder entender paso a paso usando la Escritura y la lógica del por qué Jesús tuvo que morir por nuestros pecados. Deseamos que sea de ayuda para entender el por qué Dios es nuestro Salvador y no alguna cosa creada. También deseamos que este esquema le ayude a entender por qué usted debe creer sólo en Cristo para el perdón de sus pecados y de que no puede hacer nada por sí mismo para lograr la salvación que Dios le ofrece.

  1. Dios existe
    1. «En el principio creó Dios los cielos y la tierra» (Génesis 1:1).
  2. Dios es infinito
      1. «Antes que los montes fueran engendrados, y nacieran la tierra y el mundo,
        desde la eternidad y hasta la eternidad, tú eres Dios» (Salmo 90:2).
      2. «Grande es nuestro Señor, y muy poderoso; su entendimiento es infinito» (Salmo 147:5).
      3. «¿Podrá alguno esconderse en escondites de modo que yo no lo vea? —declara el Señor. ¿No lleno yo los cielos y la tierra? —declara el Señor» (Jeremías 23:24).
  3. Dios es santo
      1. «Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, Santo, Santo, es el Señor de los ejércitos, llena está toda la tierra de su gloria» (Isaías 6:3).
      2. «Y los cuatro seres vivientes, cada uno de ellos con seis alas, estaban llenos de ojos alrededor y por dentro, y día y noche no cesaban de decir: Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir» (Apocalipsis 4:8).
  4. Dios es justo
      1. «Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, poderoso y temible, que guardas el pacto y la misericordia, no parezca insignificante ante ti toda la aflicción que nos ha sobrevenido, a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta el día de hoy. 33 Mas tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros, porque tú has obrado fielmente, pero nosotros perversamente» (Nehemías 9:32-33).
      2. «Porque después de todo, es justo delante de Dios retribuir con aflicción a los que os afligen» (2ª Tesalonicenses 1:6).
  5. Por lo tanto, Dios es infinitamente santo y justo
  6. Aún más, Dios habla de lo que es Su carácter
    1. «¡Camada de víboras! ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca» (Mateo 12:34).
  7. Dios habló la ley
    1. Éxodo 20:1-17.
  8. Por lo tanto, la ley está en el corazón de Dios y es un reflejo de Su carácter ya que éste es santo y bueno.
      1. «Así que la ley es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno» (Romanos 7:12).
  9. Aún más, quebrantar la ley de Dios es ofenderlo a Él, ya que es Su ley la que quebrantamos y este pecado resulta en una ofensa infinita, ya que Dios es infinito.
  10. Aún más, es también correcto que Dios castigue a todo aquel que quebrante Su ley. El no castigar a quien ha quebrantado la ley (al pecador) es permitir una ofensa contra Su santidad e ignorarla.
    1. «… porque desecharon la ley del Señor y no guardaron sus estatutos; también les han hecho errar sus mentiras, tras las cuales anduvieron sus padres» (Amós 2:4).
    2. «porque la ley produce ira…» (Romanos 4:15).
  11. Dios dice que la persona que peca debe morir (ser castigada). La paga del pecado es muerte.
    1. «He aquí, todas las almas son mías; tanto el alma del padre como el alma del hijo mías son. El alma que peque, esa morirá» (Ezequiel 18:4).
    2. «Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro» (Romanos 6:23).
  12. El pecador necesita escapar del justo juicio de Dios, de lo contrario, enfrentará condenación.
    1. «Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad» (Romanos 1:18).
    2. «Y estos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna» (Mateo 25:46).
  13. Pero ningún pecador puede deshacer una ofensa infinita para complacer a Dios y hacer las cosas correctas; debe obedecer la ley, la cual es el estándar de la justicia de Dios y Su carácter.
    1. «sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para que seamos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley; puesto que por las obras de la ley nadie será justificado» (Gálatas 2:16).
    2. «No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano» (Gálatas 2:21).
  14. Pero el pecador no puede cumplir la ley debido a que es un pecador (en la carne).
    1. «Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne» (Romanos 8:3).
  15. Ya que el pecador no puede cumplir la ley y satisfacer a Dios, esto significa, que sólo Dios puede hacerlo.
    1. Esto es lógica simple. Si somos incapaces de cumplir la ley, entonces, seremos castigados por esto. Pero como Dios deseó salvarnos, la ley debe ser cumplida y como nosotros no podemos cumplirla, ésta debe ser cumplida en su totalidad; por lo tanto, el único capaz de guardar la ley es Dios mismo.
  16. Jesús es Dios en carne.
    1. «1 En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 14 Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad» (Juan 1:1, 14).
    2. «Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en Él» (Colosenses 2:9).
  17. Jesús también fue un hombre bajo la ley.
    1. «Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre» (1ª Timoteo 2:5).
    2. «Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, 5 a fin de que redimiera a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la adopción de hijos» (Gálatas 4:4-5).
  18. Jesús se convirtió en pecado por nosotros y llevó en Su cuerpo nuestros pecados en la cruz; de este modo, cumplió la ley.
    1. «Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne, 4 para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu» (Romanos 8:3-4).
    2. «Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él» (2ª Corintios 5:21).
    3. «y Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados» (1ª Pedro 2:24).
  19. Por lo tanto, la salvación es por gracia a través de la fe ya que ésta no fue porque guardáramos la ley sino por Jesús, Dios en carne, el cual si cumplió la ley y murió en nuestro lugar.
    1. «Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe» (Efesios 2:8-9).
    2. «y andad en amor, así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma» (Efesios 5:2).
    3. «Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: Maldito todo el que cuelga de un madero» (Gálatas 3:13).

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